Prótegete del sol

Disfrutar plenamente del verano supone pasar muchas horas al aire libre, y por tanto, expuestos al sol. Aprovechar al máximo todo el bienestar que nos proporciona el astro rey es compatible con mantenernos protegidos de los efectos negativos de los rayos UVA y UVB. Sólo es cuestión de mantener unas pocas pautas básicas.

Salud y BELLEZA

21 junio 2017

Comparte



Las horas bajo el sol, sea en busca de un mejor tono de piel, al realizar actividades físicas o por puro placer, pasan factura. Llevar la ropa adecuada, utilizar gafas de sol, mantenernos hidratados y evitar los períodos de mayor incidencia son las reglas básicas pero la piel, y sobre todo la de los más mayores y la de los niños, necesita un cuidado especial.

Consejos para la utilización de protector solar


• Aplicar el protector solar 30 minutos antes de la exposición para que sea eficaz
• Si se usa maquillaje, se debe aplicar antes.
• Usar la cantidad necesaria para que se cubra totalmente la piel.
• Extremar las precauciones en las partes del cuerpo más sensibles: cara, cuello, cabeza, hombros, escote, orejas, manos y empeines.
• En los labios, conviene usar un protector solar específico.
• Aplicar el protector solar cada hora y después del baño o la sudoración.
• Es muy importante reaplicar varias veces el protector a los niños.
• Las nubes dejan pasar los rayos UV, por lo que aunque esté nublado se debe utilizar igual.

El momento y el lugar son importantes


• Evita la exposición entre las 12 y las 16 horas.
• Precaución en los días nublados.  El 85% de los rayos UV atraviesan las nubes.
• A mayor altura, mayor riesgo de quemaduras. Cada 300 metros hay un 4% más de posibilidades de quemarse.
• El agua, la nieve y la arena incrementan el impacto del sol hasta un 80%.
• La protección debe prolongarse durante todo el año para evitar el envejecimiento de la piel y la aparición de manchas.



Manchas de la piel
La mayor parte de las manchas de la piel se debe fundamentalmente al efecto del sol. Quedan fuera de esta lista las manchas de nacimiento, las pecas y los lunares.


•  Léntigo: manchas en tonos café. Se suelen encontrar en manos y escote y son consecuencia de exponerse al sol de manera habitual y sin protección a lo largo de muchos años. Se distinguen porque su color permanece invariable a lo largo del año.

 Melasma y cloasma: son manchas oscuras que salen en la cara, sobre todo, en frente, mejillas y también en el labio superior. Se oscurecen en las épocas más soleadas del año. Pueden surgir en cualquier momento aunque hay más posibilidades durante el embarazo, si se toman anticonceptivos o si se sufren desarreglos hormonales. También pueden surgir como consecuencia de algún tratamiento médico.

 Hiperpigmentación post inflamatoria (HPI): aparece generalmente como consecuencia de alguna enfermedad de la piel. La causa más habitual es el acné vulgar

Un protector solar para cada tipo de piel


 Características físicas
Protección recomendada
Piel muy blanca, ojos y pelo claros. Pueden tener pecas.
 SPF 50+
Piel muy blanca, ojos azules o pardos, y pelo rubio o pelirrojo.
SPF 50
Piel blanca o un poco morena y pelo y ojos castaños. El más habitual en España.
SPF 30
Piel morena clara y ojos oscuros
SPF 25
Piel muy morena o mestiza
SPF 15
Razas negras
SPF 6