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Una de las cosas que más nos preocupa cuando se acercan las fechas navideñas, sobre todo si vamos a ejercer de anfitriones en comidas o cenas familiares, es elegir el menú del día en cuestión. En este sentido, la carne suele ocupar un sitio privilegiado. A continuación, os presentamos las carnes que nos pueden dar más juego para tener listo un menú rico sin necesidad de pasarnos largas horas dentro de la cocina.


Pollo o pavo

Son carnes típicas para cocinar en Navidad. Suelen cocinarse al horno de forma tradicional, o también pueden adaptarse a la cocina algo más funcional y actual. La clave para cocinar este tipo de carnes es el tiempo de cocción. Es muy importante cubrir la pieza con su propio jugo, cada vez que le demos la vuelta: de esta manera, quedará bien cocida a la vez que jugosa.

Solomillo de cerdo o ternera

Suele ser otro de los platos típicos en Navidad. El solomillo es una pieza fácil de cocinar, que podemos dejar preparada con antelación y, así, poder disfrutar de la familia o los amigos mientras está en el horno.

Lo más importante del horneado es vigilarlo de vez en cuando para que quede un plato jugoso, como la ocasión lo merece.

Hoy en día, además de las piezas enteras, existen opciones de atadillos muy interesantes que combinan el solomillo con bacón, queso o jamón de york y quedan muy bien.

Redondo de ternera

El redondo de ternera suele usarse mucho por su carne firme y tierna y porque, además, apenas lleva grasa. Se suele cocinar asado y muchas veces se acompaña de salsas con soja o miel, por su espectacular combinación.


Paletillas y piernas de cordero y cabrito

En España hay mucha tradición de comer cordero lechal o cabrito al horno, normalmente acompañados de patatas asadas. Su carne tierna y jugosa suele ser uno de los motivos principales de esta elección.

Chuletillas de cordero

También son habituales en las mesas de muchas casas. A la parrilla o al horno, acompañadas de hierbas provenzales, son una magnífica elección.

Presa y secreto de cerdo ibérico

Quedan muy jugosos asados a fuego lento, lo que les permite infiltrar bien todos los sabores y dejarlos muy tiernos. Combinan muy bien con salsas cremosas de boletus o frutos secos.