Cuidar la salud, mejorar el aspecto físico, aumentar el rendimiento deportivo o paliar algún déficit en la dieta, sea cual sea el motivo, la preocupación por seguir un estilo de vida sano y saludable está cada vez más presente en la sociedad.

Tema del mes

1 agosto 2016

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Las preferencias de consumo se encuentran actualmente en un momento de cambio, la búsqueda del placer a través de la comida se hace de manera mucho más consciente. Se quiere disfrutar, experimentar con nuevos productos y sabores, pero siempre teniendo en cuenta que  éstos sean nutritivos y saludables.

EL NUEVO CONSUMIDOR

La cantidad tan grande de información a la que tenemos acceso ha hecho que el consumidor actual se haya vuelto exigente, crítico y escéptico. Sabe lo que quiere, tiene como principal objetivo la búsqueda de la salud y el bienestar a través de lo que consume, porque reconoce la relación directa que existe entre la alimentación y el estilo de vida saludable. Es por ello que los productos principales de su cesta de la compra son cada vez más sanos, naturales, sin aditivos y, además, con un punto sensorial, que conecte con la búsqueda del placer a través de la comida.

En definitiva, no se busca la pérdida de peso o el comer sano por hacer dieta, sino que se establece una relación directa entre salud y alimentación a través del control de lo que se ingiere. El consumidor preocupado por su salud introduce en su alimentación ingredientes lo más naturales posibles, de hecho, el aumento del consumo de frutas, verduras y legumbres no se está produciendo solo porque haya una población más creciente de consumidores vegetarianos, sino de todos aquellos que buscan maximizar la ingesta de alimentos saludables.


EL MUNDO FIT

Según el Anuario de Estadísticas Deportivas, publicado por el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte, el 40% de la población practica regularmente algún tipo de deporte. Esta tendencia, relacionada con la creciente preocupación por la salud y el bienestar, juega también un papel importante en la producción y consumo de alimentos sanos y naturales.

La gente que practica de manera habitual algún tipo de deporte, necesita productos que le aporten energía de manera inmediata y suelen mejorar su dieta con complementos en cápsulas, bebidas, barritas energéticas u otro tipo de formatos para recargar las pilas.

El consumidor preocupado por su salud introduce en su alimentación ingredientes lo más naturales posibles.

Además, también suelen consumir más alimentos con proteínas, con demostrados beneficios para la salud y que aportan un punto extra de vitalidad para recuperarse tras una sesión de entrenamiento. De hecho, según el último estudio de Nielsen sobre alimentación saludable, el 32% de los encuestados busca alimentos con un extra de proteínas y un 30% busca también que contengan calcio, vitaminas o minerales.

Por todo esto, existe en el mercado una gran variedad de suplementos deportivos, que suelen usarse de manera conjunta o complementaria en función de sus necesidades:

• Geles energéticos: aportan energía para soportar esfuerzos continuados y mejoran el rendimiento físico. Son ricos en hidratos de carbono y, en ciertos casos, aportan otros ingredientes como la taurina o el ginseng.

• Barritas energéticas: contienen cereales y jarabes que proporcionan energía instantánea, ayudando en la realización de ejercicios prolongados en el tiempo.

• Productos a base de proteína de soja: la proteína de soja contiene aminoácidos para la formación de masa muscular. Podemos encontrarlos en formato polvo y también en yogures o batidos.

• Bebidas energéticas: se utilizan para recuperar la pérdida de agua y electrolitos durante el ejercicio. Contienen agua, hidratos de carbono y sales minerales. Además, pueden incluir aminoácidos, vitaminas, probióticos, cafeína, extractos de plantas, etc.

• Complementos alimenticios: ayudan a la recuperación física y se pueden encontrar en formato gel (L-Carnitina / Colágeno) y en capsulas (L-Arginina, L-Glutamina, Creatina, Aminoacídos Ramificados BCAAS).

EL CONCEPTO "LIBRE DE"

Dentro de la tendencia de consumo de alimentos saludables, cada vez está más de moda el uso de productos ‘libres de’…:

• Sin gluten: no solo para los intolerantes al gluten, sino para aquellos que utilizan cereales como la chía, la quinua o la espelta para elaborar o acompañar sus recetas.

• Sin azúcar: además de para los diabéticos, muchos prefieren utilizar sustitutivos del azúcar como el azúcar de caña, la estevia natural o la miel.

• Sin lactosa: cada vez son más quienes apuestan por las leches vegetales y sus derivados.

¿Y LOS SUPERALIMENTOS?

El atractivo de los superalimentos es especialmente destacado y contrasta con los denominados alimentos enriquecidos, ya que sus beneficios y nutrientes están integrados de un modo natural.

Según un informe de Mintel, empresa especializada en la investigación y análisis de mercado, concluye que entre el año 2011 y el año 2015 las ventas de los denominados ‘superalimentos’ han aumentado un 202% a nivel mundial. No se habla sólo de las ‘superfrutas’, que reúnen unas cualidades nutricionales especiales en beneficio de la salud, también se abordan otro tipo de alimentos como la cúrcuma, los arándanos, las bayas de goji, las semillas de chía, la espirulina o la quinua, entre otros, por ser alimentos ricos en nutrientes.

En general, los superalimentos son considerados como alimentos saludables, ricos en antioxidantes y nutrientes y gran parte de su atractivo procede de sus beneficios naturales. Pero debemos tener claro que no son alimentos milagrosos y que por tomarlos no contrarrestamos unos malos hábitos alimenticios, si los tenemos, o las dietas ricas en azúcares/grasas.