En este artículo te contamos todo sobre la IA (Inteligencia Artificial): qué es, tipos, usos, mejores inteligencias, etc. ¡No te lo pierdas!

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La inteligencia artificial no es un tema del futuro, aunque sus posibles desarrollos y estandarización sí que vayan a tardar unos cuantos años en llegar. Sin embargo, ¿sabes en cuántos actos cotidianos utilizas la IA sin saberlo? El buscador de Google, las plataformas Netflix y Amazon, las redes sociales, el correo electrónico o los asistentes de voz son algunos ejemplos, aunque existen muchos más.

Qué es la inteligencia artificial

La inteligencia artificial (IA) es un campo de la informática que se enfoca en crear sistemas que puedan realizar tareas que normalmente requieren inteligencia humana, como el aprendizaje, el razonamiento y la percepción.

Estos sistemas pueden percibir su entorno, razonar sobre el conocimiento, procesar la información derivada de los datos y tomar decisiones para lograr un objetivo concreto.

El término “inteligencia artificial” (artificial intelligence) fue acuñado por John McCarthy en 1956 durante la Conferencia de Dartmouth, un evento histórico que reunió a algunos de los mejores científicos de la época para discutir la posibilidad de crear una máquina que pudiera pensar como un ser humano.

Existen algunas tecnologías con inteligencia desde hace más de cincuenta años, pero los avances en la potencia informática, la disponibilidad de enormes cantidades de datos y los nuevos algoritmos han permitido que se den grandes avances en este campo en los últimos años.

En la actualidad, la inteligencia artificial se ha convertido en una de las tecnologías más disruptivas y que más atención despierta. El ritmo al que se suceden los modelos, cada vez más potentes, se está acelerando, y tanto las posibilidades como los potenciales peligros de su uso generan debate  entre la comunidad científica y a nivel político.

Cómo funciona

La inteligencia artificial utiliza algoritmos y modelos matemáticos para procesar grandes cantidades de datos y tomar decisiones basadas en patrones y reglas establecidas a través del aprendizaje automático, que es la capacidad de una máquina para aprender de forma autónoma a partir de datos sin ser programada específicamente para hacerlo. De esta manera, la IA puede mejorar su precisión y eficiencia con el tiempo.

Las compañías de todos los sectores ya están probando sus usos, que van desde el diseño hasta la simplificación del trabajo de campo, y quizás se confirmen las predicciones de los expertos y el 2024 sea el año en que la IA se convierta en una herramienta generalizada en el ámbito económico.



Tipos de inteligencia artificial

Según la definición de la Comisión Europea, existen dos tipos de IA:

  • Programas informáticos: asistentes virtuales, programas de análisis de imágenes, motores de búsqueda y sistemas de reconocimiento de voz y rostro.
  • Inteligencia artificial integrada: robots, drones, vehículos autónomos y el internet de las cosas.

Pero no es la única clasificación posible. Los autores del libro Inteligencia artificial: un enfoque moderno, Stuart J. Russell y Peter Norvig, establecen cuatro tipos de IA:

  • Sistemas que piensan como humanos: se enfocan en la emulación de la inteligencia humana, tanto en términos de comportamiento como de pensamiento. Buscan imitar la forma en que los humanos piensan y resuelven problemas.
  • Sistemas que actúan como humanos: se enfocan en la emulación de la inteligencia humana, pero en términos de comportamiento. Buscan imitar la forma en que los humanos se comportan y actúan en el mundo.
  • Sistemas que piensan racionalmente: se enfocan en la resolución de problemas de manera lógica y racional. Buscan maximizar la eficiencia y la precisión de sus decisiones, sin considerar necesariamente el comportamiento humano.
  • Sistemas que actúan racionalmente: se enfocan en la toma de decisiones y la acción en el mundo, buscando siempre tomar la mejor decisión posible basada en la información disponible.

También se puede diferenciar las inteligencias artificiales según su potencia:

  • IA débil: también conocida como IA estrecha, es un sistema diseñado para realizar tareas específicas y limitadas, como el reconocimiento de voz, la identificación de imágenes o la traducción de idiomas. No tiene capacidad de aprendizaje o adaptación por sí misma, y requiere ser programada para realizar una tarea determinada. Su alcance es limitado y no puede realizar tareas fuera de su campo de especialización.
  • IA fuerte: está diseñada para tener una amplia gama de habilidades cognitivas y capacidad de aprendizaje autónomo. Este sistema puede realizar múltiples tareas y aprender de forma autónoma a medida que interactúa con el entorno. Tiene la capacidad de razonar, planificar y tomar decisiones complejas en un amplio espectro de situaciones.
  • IA superinteligente: es un tipo de IA que superaría la inteligencia humana en todos los aspectos. Este nivel de IA es capaz de comprender el mundo de una manera que está más allá de la capacidad humana y es capaz de resolver problemas complejos a una velocidad y eficiencia que los seres humanos no pueden alcanzar. Es una forma teórica de IA que aún no ha sido desarrollada en la práctica.

Ejemplos de inteligencia artificial

  • Compras por internet y publicidad: para crear recomendaciones personalizadas, para optimizar los productos, planear el inventario, en procesos logísticos, etc.
  • Los motores de búsqueda aprenden de los datos que proporcionan sus usuarios para ofrecer resultados de búsqueda relevantes. Los mecanismos que rastrean Internet y personalizan tu búsqueda de información son máquinas inteligentes.
  • Las redes sociales: 5.000 millones de personas usan alguna red social en el mundo, un 62% de la población mundial. Son máquinas inteligentes que adaptan la información que nos dan, teniendo en cuenta no solo qué tipo de mensaje te interesa más, por tu historial de uso, sino que personalizan la información en base a las preferencias de tus amigos y contactos.
  • Los asistentes personales digitales de los teléfonos inteligentes. Las herramientas de los asistentes de voz Siri y Alexa usan procesadores lingüísticos y artilugios de IA para dar información individualizada.
  • Correo electrónico: tanto el programa de autocorrección que identifica errores de escritura como el de predicción (que te “termina las frases”) son máquinas inteligentes, así como el filtro de correo no deseado.
  • Los programas de traducción de idiomas, basados tanto en texto escrito como oral, recurren a la inteligencia artificial para proporcionar y mejorar las traducciones. La IA también se aplica a otras funciones, como el subtitulado automático.
  • Netflix y Amazon: son máquinas de IA las que te sugieren los productos que más te gustan.
  • Casas, ciudades e infraestructuras inteligentes: la IA también está presente en el campo de la domótica con aplicaciones como los termostatos inteligentes, que aprenden de nuestro comportamiento para ahorrar energía. Los urbanistas también estudian fórmulas para aplicar la inteligencia artificial a problemas como la regulación de tráfico, para hacer más eficiente la circulación en las ciudades y reducir los atascos.
  • Vehículos: aunque los coches autónomos aún no son una realidad generalizada, los vehículos ya usan funciones de seguridad impulsadas por IA. Por ejemplo, la UE ayudó en la financiación del sistema de asistencia a la conducción basado en visión VI-DAS, que detecta posibles situaciones peligrosas y accidentes.
  • Ciberseguridad: la IA también puede ayudar a reconocer y luchar contra los ciberataques y otras amenazas en línea, basándose en los datos que recibe continuamente, reconociendo patrones e impidiendo los ataques.
  • Lucha contra la desinformación: algunas aplicaciones de la inteligencia artificial pueden detectar noticias falsas y desinformación al extraer información de las redes sociales, buscar palabras sensacionalistas o alarmantes e identificar qué fuentes en línea se consideran autorizadas.





Modelos de IA más popular

Algunos ejemplos de modelos que han visto la luz en 2022-23 y que han acaparado una gran atención mediática:

Retos y peligros de la inteligencia artificial

Aunque la inteligencia artificial tiene el potencial de transformar la forma en que interactuamos con el mundo, también presenta una serie de retos y preocupaciones:

  • Los algoritmos de la IA pueden ser sesgados si se basan en datos incompletos o no representativos.
  • Existe la preocupación de que la IA pueda ser utilizada para fines malintencionados, como la guerra cibernética o la manipulación de la opinión pública.
  • Tiene el potencial de reemplazar a los trabajadores humanos en muchos campos, lo que podría tener un impacto negativo en la economía.
  • La IA plantea una serie de preocupaciones éticas, como la privacidad, la seguridad y la responsabilidad.

¿Cómo hablar con las Inteligencias artificiales?: los prompts

Un prompt es una instrucción o solicitud dada a la IA para que realice una tarea o proporcione información. Pueden ser simples o complejos, y pueden ser utilizados en una variedad de aplicaciones de la IA, desde chatbots hasta sistemas de recomendación. Para sacarles el mejor partido:

  • Sé específico y claro: proporcionar detalles precisos y específicos ayudará a la IA a comprender mejor la tarea y realizarla de manera más eficiente. Si la IA no entiende lo que se le está pidiendo, puede proporcionar resultados inexactos o irrelevantes.
  • Proporciona información relevante: por ejemplo, si estás solicitando a un sistema de recomendación que sugiera una película, es importante proporcionarle información sobre el género de la película que deseas, el tipo de trama que prefieres y la clasificación de edad adecuada. Cuanta más información relevante le proporciones, más precisa será la respuesta de la IA.
  • Aporta retroalimentación: si la IA da una respuesta inexacta o poco relevante, proporcionar retroalimentación sobre lo que esperabas o lo que necesitabas puede ayudarla a comprender mejor la tarea y a mejorar su rendimiento en el futuro.

La IA en España

En marzo de 2023, el Observatorio Nacional de Tecnología y Sociedad (ONTSI), órgano consultivo adscrito al Ministerio de Asuntos Económicos y Transformación Digital a través de la Secretaría de Estado de Digitalización e Inteligencia Artificial y perteneciente a la entidad Red.es, publicaba la última versión de su informe "Uso de inteligencia artificial y big data en empresas españolas".

Según el informe, el 11,8% de las empresas españolas con más de diez trabajadores ya ha adoptado el uso de la IA, cuatro puntos más que en 2021, de la siguiente manera:

  • El 46,2% para automatizar flujos de trabajo y ayudar en la toma de decisiones.
  • El 39,7% para la identificación de personas u objetos en función de imágenes.
  • En el caso de las microempresas, el 48% encuentra su mayor utilidad en aplicaciones para convertir el lenguaje hablado en formato legible.

Por sectores de actividad, las empresas cuya actividad se centra en la información y las comunicaciones (41,9%) y las dedicadas al sector TIC (41,3%) son las que aglutinan la mayor parte del uso de la IA en el sector empresarial.