Plantas venenosas para los gatos

¿Sabías que algunas plantas pueden resultar venenosas para los gatos? Te contamos cuáles debes mantener alejadas de ellos.

Es Eco, es Lógico

26 febrero 2021

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Si algo es característico de los gatos es su curiosidad, sobre todo por aquellas cosas que cuelgan, se mueven o tienen colores vivos y olores, como, por ejemplo, las plantas. Lo que muchos dueños no saben es que un gran número de estos elementos decorativos son tóxicos para nuestras mascotas, e incluso pueden llegar a tener consecuencias muy perjudiciales para su organismo.

La intoxicación por plantas venenosas es una de las causas más frecuentes por las que se visita las clínicas veterinarias. La planta no es siempre tóxica en su totalidad: a veces lo es su fruto, las flores, el polen o las raíces.

Afortunadamente, no todas lo son, es decir, es compatible tener plantas y gatos en casa. Para tratar de garantizar la seguridad de nuestros pequeños felinos en nuestros hogares, vamos a hacer un repaso de cuáles son las más peligrosas para ellos.


Plantas de interior venenosas para los gatos

Los lirios (Lilium sp y Hemerocallis sp)

Se trata de la familia de plantas más tóxicas para nuestras mascotas. Si no se detecta a tiempo, les puede llegar a causar un fallo renal, incluso. Por lo que, si muestran síntomas como una sed excesiva, vómitos, diarreas o una apariencia triste, no dudes en llevarles al veterinario.

 

La familia de las aráceas

Dentro de este grupo de plantas encontramos el caladio, la difembaquia, el filodendro, la hiedra, la monstera y el poto. Los síntomas que presentan los gatos cuando las ingieren son la hipersalivación, los vómitos y las diarreas, y también pueden tener problemas respiratorios y alteraciones renales.

 

Adelfas (Nerium oleander) y kalanchoe (Kalanchoe spp)

Si nuestra mascota mordisquea estas plantas, puede afectarle directamente al corazón. Los síntomas que suelen presentar son temblores, movimientos repetitivos, babeo, vómitos o diarreas.

 

Planta de Pascua (Euphorbia pulcherrima)

Sin duda, es una de las plantas más presentes en los hogares. En caso de tener una mascota, lo más recomendable es prescindir de ella, ya que les resulta muy irritante. Los síntomas que presentan los gatos que la ingieren son tos, salivación, vómitos y diarreas.

 

Cebolla (Allium cepa)

Nadie suele tener plantaciones de cebolla en su casa, pero sí están presentes sus restos en la basura de nuestros hogares. Si un gato la ingiere, le puede causar anemia y la destrucción de los glóbulos rojos.

 

Ricino (Ricinus communis)

En el caso del ricino, la toxicidad se encuentra principalmente en sus semillas. Tienen un efecto purgante muy fuerte que causa a los gatos vómitos y diarrea y pueden afectarles al riñón y al hígado.

 


En caso de que poseas una de estas plantas en casa y sospeches que tu minino puede haber ingerido una parte, te recomendamos que contactes con tu veterinario rápidamente, a pesar de que no presente ningún tipo de síntoma. En este tipo de situaciones es mejor prevenir que curar.