Caldos: tipos y cómo hacerlos

El caldo es uno de los platos más reconfortantes para combatir el frío. Te contamos cómo preparar los principales tipos de caldo: de pollo, de pescado, de verduras y más.

A examen

14 febrero 2020

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Cuando llega el frío, una de las cosas que más nos apetecen a la hora de comer son platos calentitos y apetitosos. Para ello, no hay mejor opción que las sopas y los caldos. Son la base de gran parte de nuestra gastronomía y hasta nos recuerdan al sabor de hogar, pues un buen plato de sopa, no sólo nos alimenta con su aroma, también nos resulta muy reconfortante. Además, nos sirven como base para todo tipo de preparaciones y son muy económicos si los elaboramos en casa.

Tipos de caldos

La base de toda buena sopa está en el caldo o fondo. El caldo se obtiene, principalmente, al cocer diversos productos en abundante agua, a través de un proceso mediante el cual se extraen las sustancias de los alimentos, aportando todo su sabor y propiedades. Como se suele decir, “cada maestrillo, tiene su librillo”, y cada uno de nosotros tiene su receta de caldo favorita. Pero, sin entrar en detalles personales, a continuación, podemos conocer cómo se preparan los diferentes tipos de caldos.

Cómo hacer caldo de verduras

Es un caldo hecho solo con verduras y hortalizas. La cantidad y los tipos suelen variar, aunque los alimentos que nunca fallan son la cebolla, el puerro, la zanahoria o el apio, además de hierbas como el perejil, para potenciar el sabor. Son caldos ligeros, ideales para usar como base de otras recetas.

Cómo hacer caldo de pollo

También conocido como caldo o fondo blanco, se obtiene a partir de la cocción de huesos, cáscaras o restos de carne de ave, junto con verduras y hortalizas, normalmente frescas. También puede acompañarse de hierbas aromáticas, como es el caso del perejil. Es el complemento ideal para preparar cremas y purés o para usar como base en guisos, arroces, salsas y consomés.


Cómo hacer caldo de carne

Conocido también como fondo oscuro, se prepara utilizando huesos y piezas de carne, normalmente de vacuno, acompañando también a diversas hortalizas. La carne se puede marcar previamente en la sartén o asándola en el horno, y se puede desglasar con vino tinto, lo que dará más sabor y potenciará el característico tono oscuro.


Cómo hacer caldo de pescado

Este fondo, al que también se le suele llamar fumet, se prepara añadiendo a las verduras piezas de pescado, generalmente, blanco. Se suelen emplear cabezas, colas y espinas, además de los caparazones del marisco. Necesita menos tiempo de cocción que los anteriores. Es la base de cremas de mariscos, sopas de pescado, paellas o salsas marineras.


Otros tipos de caldo

Dependiendo de la receta, se pueden elaborar caldos más específicos. Por ejemplo, es muy conocido el caldo de jamón o el caldo para cocido, y también el clásico caldo de Navidad, que puede incorporar ingredientes más sustanciosos.


Lo más importante, la materia prima

Un buen fondo de verduras, carne o pescado, nos salva de muchos apuros, además de que son muy nutritivos y asequibles. Normalmente, se utilizan restos de verduras, carnes y pescados para elaborarlos, evitando tirar alimentos que se quedan en la nevera y, muchas veces, se nos hacen malos. También pueden usarse productos ya cocinados, pero si queremos obtener un caldo perfecto, lo mejor es optar por productos frescos de proximidad.

 Las verduras deberán ser de temporada y lo más frescas posibles, en su punto ideal de maduración y cortadas en trozos de tamaño similar. Las aves, mejor si son de corral, al igual que los pollos, que si son camperos suelen dar más sabor. Y sobre las mejores piezas para cada caldo, lo ideal es pedir consejo al personal especializado. Para los pescados, mejor optar también por los blancos de temporada.