JAVIER CASTILLO

Los cinco de
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Por la realización de este reportaje, Javier Castillo y Consum entregan 500€ a Fundación Ochotumbao & Asociación Mahican.
Javier Castillo (Málaga, 1987) es un escritor y autor español que ha conquistado las listas de superventas. Su carrera literaria despegó con El día que se perdió la cordura, una obra que autopublicó en 2017 y que se convirtió en poco tiempo en un éxito rotundo. Gracias a la acogida de su primera novela, dejó su carrera como consultor financiero y se volcó de lleno en la escritura. Entre sus obras más destacadas se encuentra La chica de nieve, que ha superado el millón de ejemplares vendidos y cuenta con una exitosa adaptación televisiva en Netflix. Su último trabajo, La grieta del silencio, publicado en 2024, sigue consolidando su lugar en el panorama literario actual.
Aquí van sus "cinco de":

ACEITE DE OLIVA VIRGEN EXTRA
Soy un amante de cualquier cosa que suponga empapar el pan con aceite. Me gusta en el plato con un poco de sal que, depende del día, es de un tipo u otro: a veces sal blanca; otras veces, sal negra del Himalaya, que deja un sabor a huevo frito que me transporta directo a mi infancia.

CAFÉ
Tomo demasiado café. Creo que hay días que tengo más café que sangre recorriendo mi cuerpo. Aunque admito que no me sirve cualquier café y también soy muy particular en la manera en la que me lo tomo, hasta el punto de ser parte de mi proceso de escritura. Me preparo el café con un poco de leche, me siento a escribir y solo me lo tomo cuando ya está frío.

CLARAS DE HUEVO
Están en todos mis desayunos. Ya sea en forma de tortitas de avena, revueltas con tomate picado o como una tortilla sobre un poco de pan. Son saludables y me sacian lo suficiente para aguantar toda la mañana sin picoteos que corten el ritmo de escritura.

FRESAS
Cuando llega la temporada de fresas, soy la persona más feliz del mundo. Creo que podría vivir a base de ellas. A veces sustituyen una cena entera, otras veces solo son el postre. No me gusta cortarles las hojas antes de comerlas, porque parte del encanto está en dar el bocado al tiempo que sostienes el cáliz entre los dedos. Y si las tomas en compañía, mejor.

AGUACATE
No es que tenga que tomarlos todos los días. Pero, si puedo, siempre tomo alguno. En el desayuno, en las ensaladas o como parte de un poke para almorzar. Es difícil encontrarles el punto de maduración, y por ello tengo un juego personal en el que celebro como un pequeño éxito cuando están perfectos sin manchas negras. Decidme que no soy el único (je, je). Si queréis probarlos de un modo que están increíbles, probad el batido de aguacate con canela.