Mi mascota está embarazada ¿cómo puedo ayudarle?

El embarazo de nuestra mascota es un momento ilusionante para la familia. Haya sido de manera voluntaria y planificada o se haya producido por un descuido, debemos acompañarla con amor, respeto y responsabilidad en todo el proceso.

Mascotas

28 agosto 2018

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Lo primero que debemos hacer cuando nos damos cuenta de que nuestra mascota está embarazada es llevarla al veterinario para que le haga un chequeo, ver que todo va bien e informarnos de lo que va a suponer el embarazo y el parto, tanto para la ‘futura mamá’ como para las crías, y de los cuidados que van a necesitar. Cada animal es diferente y requerirá unos cuidados específicos, por lo que la visita al veterinario es siempre imprescindible.

Aunque hoy en día son muchos los animales que podemos tener en casa como mascotas, vamos a dar algunas pinceladas de los cuidados básicos para ‘mamis’ de las mascotas más comunes: perros, gatos, conejos, tortugas y pájaros.


Mamás perrunas

La duración de la gestación en las perras es de unos dos meses aproximadamente. Transcurrido ese tiempo, nacerán los cachorros que, dependiendo de la raza de la madre, pueden ser entre dos y nueve.

Además del control veterinario, la alimentación es el factor más importante del embarazo y debemos cuidarla al máximo. Durante el primer mes, basta con una dieta equilibrada, pero después se deben suministrar los nutrientes que nos aconseje el veterinario y dividir la comida en varias tomas al día. También debe aumentarse la cantidad de comida. Finalmente, en los últimos días antes del parto, es posible que la perrita pierda el apetito.

La actividad de la ‘futura mami’ deberá ser la misma en cuanto a paseos y juegos, aunque en la recta final del embarazo, debemos respetar posibles cambios en su disposición a la hora de la actividad diaria.

El momento del parto es el más importante. Si surgen problemas, deberemos acudir al veterinario para que atienda el parto. Si todo va bien, debemos preparar una paridera o lugar confortable y tranquilo. Lo ideal es una caja en la que pondremos mantas y toallas en la base, con un tamaño grande para que la perra pueda tumbarse cómoda y no aplastar a los cachorros cuando vayan naciendo. El resto ya lo hace ella con su sabiduría animal.


Mamás gatunas

El embarazo de las gatas es similar al de las perras. Dura unos dos meses y tras la visita al veterinario, bastará con llevar una alimentación adecuada. Es decir, a partir del mes de gestación, le daremos de comer más veces al día y es recomendable una comida con más nutrientes. Sin embargo, en el caso de las gatas, no suele ser necesario darle suplementos alimenticios.
Las gatas son muy independientes y durante el embarazo seguirán con su actividad habitual. Para el parto, también debemos hacerles un nido en un lugar tranquilo y poco iluminado de la casa para que dé a luz a los gatitos de una manera tranquila y natural.


Otros embarazos

El embarazo en las conejas dura alrededor de 30 días. Lo notaremos a partir del día 10 por un aumento del abdomen y un humor irascible. Debemos, entonces, respetarla y dejar que ella vaya comportándose como le dicte su naturaleza. Cuando llegue el momento del parto, ella misma formará su nido, normalmente con su propio pelo. Puedes ayudarla si le proporcionas una caja confortable. También se deberá cuidar su alimentación, dándole heno de alfalfa y añadiendo otros alimentos como zanahoria, tomate y lechuga. Durante el embarazo tendrá más sed, así que procura que siempre tenga agua limpia cerca.


Como hay muchos tipos de tortugas, hablaremos de las de tierra. Al ser animales ovíparos, las hembras son fecundadas por el macho y tras un breve período de gestación, ponen los huevos y los incuban durante dos meses. Durante la gestación, mostrarán algún cambio de carácter y de apetito, pero debemos dejar que la naturaleza haga su curso. Cuando llegue el momento del desove, ellas mismas buscarán un lugar en la tierra para poner sus huevos y para ello, cavarán un hoyo del tamaño de su cuerpo. Durante la incubación, lo importante es cuidar la humedad y temperatura de la tierra.

 

En cuanto a los pájaros, aunque tienen algunos rasgos comunes, cada uno tiene también características que los diferencia. Por ello, en este caso más que nunca, hay que acudir al veterinario para que especifique los cuidados que daremos al pájaro que tenemos en casa. Pero eso sí, como siempre, la alimentación será un factor fundamental.