¿Qué es el respeto?

Respetar implica aceptar y comprender formas de pensar distintas a la propia. No basta con tolerar, supone asumir esa postura como válida, aunque no se comparta, supone un reconocimiento del valor y la dignidad del otro, a pesar de la diferencia.

Conócete

2 diciembre 2019

Comparte


Se está haciendo cada vez más necesario hablar de ética y valores en el mundo en que vivimos, un mundo muy marcado por los avances científicos y la globalización.

Los valores sociales han ido cambiando debido a que la sociedad actual, es cada vez, más diversa y heterogénea. Parece que se avanza hacia la reivindicación de los derechos individuales y hacia un cierto olvido de los derechos colectivos.

Uno de los valores que ha sufrido una importante transformación es el valor del respeto, que es uno de los ingredientes básicos de cualquier relación interpersonal. Es el elemento que permite la vinculación entre dos partes, ya sea entre personas o grupos. Genera el espacio donde la libertad de expresión permite intercambiar ideas, debatir y reflexionar. Mediante esa aceptación del punto de vista ajeno posibilita nuevos aprendizajes, y por tanto, el crecimiento y la evolución permanente.

Sin embargo, parece que el comportamiento respetuoso ha caído en desuso, que “no se lleva”, que se valora más el bien individual que el bien común. Es fácil observar con frecuencia, comportamientos molestos, tales como interrumpir a una persona cuando está hablando, elevar el tono de voz para imponerse en una conversación, descalificar a alguien por tener una opinión diferente, maltratar los bienes públicos, arrojar basura en la naturaleza y un largo etcétera.

Algunos de estos comportamientos irrespetuosos pueden parecer poco importantes, como por ejemplo no saludar al entrar en un lugar, ser impuntual o no escuchar a alguien que está hablando. Aisladamente, parecen conductas insignificantes, pero su acumulación genera una actitud, cada vez, más individualista y menos sensible a los demás.




Cuando son frecuentes y se dan en múltiples contextos sociales, estos comportamientos terminan por provocar una habituación que favorece que acaben por considerarse “normales”. Actualmente, se pueden observar entre vecinos, en las escuelas, en los ambientes laborales, en los medios de comunicación, en política…

Los valores éticos se enseñan y se aprenden, pero también se transmiten por observación y contagio. Si se vive en un entorno donde abundan los comportamientos irrespetuosos, donde la gente no se siente respetada, es difícil enseñar a ser respetuoso.

Se está haciendo cada vez más necesaria una educación para la convivencia ya desde la infancia, orientada desde un marco social ético que dirija la mirada personal a los demás, al respeto de sus necesidades y derechos. Esta práctica debe llevarse a cabo en un contexto social respetuoso con la diversidad y la pluralidad, en el que se potencien las habilidades de coordinación y consenso.


CÓMO MOSTRAR RESPETO POR LOS DEMÁS

1. Cumplir y respetar las normas y leyes comunes.

2. 
Cuidar los espacios comunes y el medio ambiente.

3. 
Respetar los espacios y pertenencias de los demás.

4. 
Mostrar comprensión, escuchar y ser empático con los demás.

5. 
Interesarse por los demás, por su día a día y por cómo se sienten.

6.
Guardar el secreto de las confidencias que se nos confían.


7. 
Asumir que las ideas y opiniones de todos son igual de válidas, que nadie tiene la verdad absoluta.

8. 
Reconocer las equivocaciones y errores propios.

9. 
Tener una conducta de inclusión hacia los demás, nunca de exclusión.

10.  
Mostrar reconocimiento y agradecimiento por lo que se recibe.


PAUTAS PARA FOMENTAR EL RESPETO


1. Entrenar las habilidades de “escucha activa”.

2. Cultivar una actitud empática.

3. Mostrar, explícitamente, una conducta respetuosa que sirva de modelo para los demás.

4. Establecer y cumplir obligaciones y normas.

5. Combatir/Eliminar prejuicios.

6. No fomentar los estereotipos.

7. Desarrollar la asertividad.

8. Utilizar adecuadamente el lenguaje corporal o lenguaje no-verbal.

9. Utilizar un modo de lenguaje positivo.

10. Tratar a los demás como queremos que se nos trate.