Razones para consumir frutas y verduras ecológicas

Respetan el medio ambiente, favorecen la economía local y son productos de temporada. Cada vez hay más gente que se suma al consumo de fruta y verdura ecológica. Una decisión que se basa no solo en el sabor, sino en muchos otros factores que te contamos.

Es Eco, es Lógico

22 mayo 2018

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Los términos ecológico, biológico y orgánico se emplean para identificar la producción de alimentos que se obtienen a partir de métodos de agricultura, ganadería y transformación agraria, controlada y certificada, con la finalidad de que en su composición no aparezcan productos tóxicos, químicos, transgénicos o que puedan afectar al alimento. Los tres términos están protegidos por la Unión Europea para designar aquellos alimentos que se han producido siguiendo los reglamentos correspondientes. En nuestro país, los términos protegidos son biológico y ecológico, o sus abreviaturas bio y eco. Cualquier alimento que incorpore en su envoltorio alguno de estos términos debe estar certificado por un organismo de control.

 ¿Es mejor consumir fruta y verdura ecológica que los mismos alimentos cultivados de forma convencional? Existe un amplio debate en este sentido. La decisión depende de cada uno y tiene en cuenta el impacto ambiental, comercial, sociocultural o económico de la producción. 

Comer productos ecológicos se está consolidando en España


Te damos una serie de razones para que puedas decidir:

• El cultivo ecológico es más sostenible. Al no utilizar pesticidas ni fitosanitarios de síntesis química se limitan los residuos que pasan a la tierra, estos no contaminan las aguas subterráneas ni los suelos y el ahorro energético es mayor que el de otros cultivos convencionales. Además, al emplearse técnicas más respetuosas con el medio, se genera un aumento de la actividad biológica del suelo.

• Respeta los ciclos de la naturaleza. La fruta y verdura ecológica se cultiva al sol, sin invernaderos. Los productos son recolectados en el punto de madurez óptimo por lo que suelen ser más sabrosos.

• Potencia el desarrollo en las zonas rurales. Este tipo de agricultura requiere un mayor volumen de trabajo, lo que repercute positivamente en las zonas rurales donde se cultivan las frutas y verduras ecológicas, a través de la creación de empleo local.


Comer productos ecológicos se está consolidando en España. Así lo reflejan las cifras de crecimiento del consumo de frutas y verduras que cuentan con certificados ecológicos. Los datos hablan de que en nuestro país, el consumo ecológico creció un 14% en 2017, sin embargo la presencia de productos ecológicos en los hogares españoles (42%) sigue siendo baja respecto a la media de otros países europeos (80%).