Ambientadores para casa: cómo elegir

Las fragancias nos ayudan a hacer de una casa nuestro hogar. Un aroma bien escogido potencia la sensación de limpieza y el bienestar de encontrarnos en nuestro propio espacio. Los ambientadores han evolucionado mucho en los últimos años y además de perfumar y/o eliminar los malos olores, se han transformado en un ‘objeto’ decorativo más.

A examen

28 junio 2018

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La concepción del aroma como un elemento más para ambientar la casa, ha hecho que surjan diferentes formatos y una gran cantidad de fragancias. Aunque a veces resulte muy sencillo elegir ‘nuestro olor’ conviene tener en cuenta también la acción, duración y ubicación que tendrá el ambientador.

Teniendo en cuenta su uso podemos distinguir entre los de acción continua y los de acción instantánea.


Ambientadores de acción instantánea

Las soluciones instantáneas actúan de manera puntual y suelen utilizarse para enmascarar malos olores.

Aerosoles

Existen aerosoles con y sin agua (la diferencia es el residuo húmedo que dejan en el ambiente). Conviene pulverizar siempre lejos de alimentos, personas o mascotas. Además, se recomienda no pulverizar directamente sobre los muebles para no estropear su acabado.

Velas perfumadas

Generan una fragancia por combustión además de crear un ambiente diferente. La duración depende del grado de humedad y la temperatura donde se consuma la vela. Es necesario vigilarlas y no dejar la vela encendida si se abandona la estancia.



Ambientadores de acción continua

La época en la que solamente se utilizaba el ambientador cuando se percibía un mal olor dentro del hogar ha pasado, ahora también existen soluciones continuas, que ofrecen un perfume uniforme de forma permanente. El olor de casa.

Eléctricos

Funcionan con una resistencia eléctrica que calienta el perfume y hace que este se evapore. Son muy versátiles, ya que permiten cambiar de fragancias para ir variando en función de los gustos o de la época. El consumo eléctrico que generan es mínimo y proporcionan una duración mayor que el resto de ambientadores.

Automáticos

Funcionan a pilas que mecánicamente dosifican el ambientador en pulverizaciones más o menos cortas. El intervalo entre dosificaciones se puede regular desde el aparato difusor.

Varillas

También conocidos como mikado, incluyen unos palitos de bambú que se sumergen parcialmente en el perfume. Son el producto más decorativo y proporcionan un aroma sutil y permanente hasta que se agotan. Tanto la intensidad como la duración de los mikados varía en función del número de varitas, cuanto mayor sea la superficie de difusión mayor será la intensidad del perfume, pero menor será la duración del mismo. Cuando la intensidad del aroma disminuya se recomienda girar las varitas e introducirlas en el lado opuesto al que estaban.


¿Y la fragancia? 

Hay un gran variedad de perfumes: inspirados en la naturaleza (frutos rojos, jazmín, brisa…), con toque cítrico, de los que evocan momentos (relax, zen, infancia) e, incluso, los que nos recuerdan algún alimento, pero es importante distinguir entre los que llevan alcohol y los que no.

Sin alcohol

La intensidad del perfume que percibimos en un ambientador 0% alcohol se mantiene prácticamente constante en el tiempo y la nota olfativa del perfume es la misma a lo largo de toda su vida útil.

Con alcohol

En un ambientador con alcohol aunque la intensidad inicial del perfume es mayor, esta decrece progresivamente al cabo de las semanas.