Los hábitos de compra han cambiado. Más de 22 millones de personas de 16 a 74 años se conectan a Internet todos los días en España. Los consumidores se han vuelto más exigentes y el proceso de compra se ha transformado. El consumidor digital aún no es mayoritario, pero avanza cada año.

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10 enero 2017

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El mercado español ha vivido cambios significativos respecto a sus hábitos de compra en las últimas décadas. La actual situación económica, la madurez de Internet y los nuevos perfiles de los consumidores, han supuesto un cambio importante.  


Además, el uso del teléfono para obtener más información sobre productos, leer opiniones de otros usuarios o encontrar ofertas y descuentos se ha disparado. De hecho, uno de cada cinco consumidores prefiere consultar la web de la tienda física que va a visitar antes de comprar, lo cual puede incitar a que finalmente se realice la compra en dicha tienda física, como ocurre en el 14% de los casos.


TIPOS DE COMPRADORES

• Consumidor tradicional: es el perfil menos internauta y, por tanto, el que menos compra online. Suelen ser personas de mayor edad, siendo 6 de cada 10 mayores de 35 años.

• Onliner ocasional: Suele comprar de todo y en cantidad más elevada que los otros perfiles, pero no realiza tantas compras online. Su media de edad oscila entre los 25 y los 54 años.

• Mixto: Perfil de comprador online de todas las categorías de producto y, en especial: alimentación y bazar, mobiliario y decoración, y productos relacionados con automoción. Suelen ser personas menores de 35 años.

 Consumidor digital: Representan tan solo al 5,1% de la población. Tienden a comprar poco, pero utilizan habitualmente el canal online y, en su mayoría, son hombres.

EL USO DE INTERNET EN EL PROCESO DE COMPRA 

En España, la compra exclusivamente online no tiene aún el arraigo que se observa en otros países, siendo este tipo de compras ocasionales y para productos concretos. Se utiliza, y su crecimiento es innegable, pero no como canal habitual de compra. De hecho, aproximadamente una cuarta parte de los consumidores no realiza compras online y el 53% lo hace de forma no habitual y siempre compaginándolo con el canal tradicional u offline.

Aun así, es cierto que el canal online se ha consolidado con claridad como una de las principales fuentes de información, influyendo en el proceso de compra de los usuarios. De hecho, este canal ha pasado a ser clave en el proceso de compra.

¿POR QUÉ SEGUIMOS COMPRANDO EN LAS TIENDAS FÍSICAS?

El estudio “Hábitos de compra offline y online del consumidor español en el sector retail” realizado por Experian Marketing Services destaca que las principales ventajas que encuentran los consumidores en la compra en tiendas físicas son:

• La posibilidad de ver y tocar los productos

• La obtención inmediata del producto después de la compra

• Mayor seguridad en el momento de comprar

• La posibilidad de hablar con expertos en la tienda para que les asesoren

Lo que significa que, aunque se busque más información y se compare entre productos online, la compra en el comercio tradicional sigue siendo el principal canal de venta. En este sentido, el perfil femenino apuesta en mayor medida por la compra en tienda al considerarla más práctica (señalado por un 72,3% de las mujeres frente al 66% de los hombres), más económica (afirmado por el 33,5% de las mujeres frente al 25,4% de los hombres) y más divertida (considerado por un 30,8% frente a un 23,3% de hombres). La sencillez de la experiencia online es preferida por los hombres.

¿QUÉ NOS INCENTIVA A COMPRAR ONLINE?

En contraposición, los consumidores que apuestan por la compra online destacan las siguientes ventajas:

• La rapidez y el ahorro de tiempo en el momento de la compra

• La obtención de mejores precios y ofertas.

• La flexibilidad de horario

• La obtención de informaciones comparativas y la disponibilidad en varios sitios web

EFECTO ROPO: MIRAR ONLINE Y COMPRAR OFFLINE

ROPO es el acrónimo de Research Online, Purchase Offline (búsqueda online, compra offline) y se da cuando una venta tradicional ha sido influenciada por las búsquedas online. Buscar en Internet información sobre el producto que queremos comprar, comentarios de otros usuarios o analizar las opciones de la competencia es una práctica cada vez más usual, sin embargo el efecto ROPO demuestra que todo ese tráfico no se convierte en compras online. En España durante el periodo 2014-2015, un 27% de consumidores realizaron esta práctica, curiosamente el mismo porcentaje que el de los consumidores que buscaron online y también compraron online (27%), según el barómetro de consumo de Google. Aunque, como podemos observar, las compras tradicionales siguen ganando la batalla.