Qué alimentos hacen las abejas

¿Sabes exactamente qué hacen las abejas? ¿Cuáles son los alimentos que provienen de ellas? ¿Y las propiedades de estos alimentos? ¡Te lo contamos todo!

A examen

29 marzo 2021

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Las Naciones Unidas declararon el 20 de mayo el Día Mundial de las Abejas para llamar la atención sobre la importancia de preservar las abejas y otros polinizadores. Se decidió esta fecha por el nacimiento de Anton Janša, un apicultor esloveno del siglo xviii, pionero de la apicultura moderna.

Las abejas son muy importantes porque son las encargadas de polinizar vegetales en parcelas cercanas a sus colmenas, lo que contribuye a mejorar la biodiversidad. De hecho, según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), el 75% de los cultivos alimentarios a nivel global dependen de la polinización por insectos y otros animales, como las abejas. Además, de las 100 especies de cultivos que proporcionan el 90% de los alimentos del mundo, más de 70 son polinizadas por las abejas.


Qué alimentos obtenemos a partir de las abejas

  • Jalea reales una sustancia que segregan las abejas jóvenes a través de una glándula situada en la cabeza. Este líquido de color amarillo sirve para alimentar a la abeja reina y a las larvas obreras durante sus primeros días de vida. Su consistencia es cremosa y su sabor es parecido al del yogur natural. La jalea real contiene tiamina, que contribuye al funcionamiento del sistema nervioso y a un buen funcionamiento del corazón en condiciones normales, y también riboflavina, que ayuda a reducir el cansancio y la fatiga.
  • Propóleo: también conocido como própolis, es una sustancia resinosa de color castaño, verdoso o casi negro. Lo fabrican las abejas a partir de la resina de las plantas y los árboles (sauce, pino, abeto), mezclada con cera, polen y su propia saliva, para proteger a la colmena contra las infecciones. Tiene propiedades analgésicas, cicatrizantes y antibacterianas y ayuda a tratar llagas e inflamaciones bucales.
  • Miel: es su producto más conocido. Es una sustancia espesa, pegajosa y muy dulce que elaboran las abejas con el néctar que extraen de las flores y que depositan después en las celdas de los panales. Existen diferentes tipos de miel, que se clasifican en dos grandes grupos: las monoflorales y las multiflorales, como las mieles de romero, azahar, tilo, eucalipto y tomillo, y las mieles de bosque, entre las que se encuentran las de pino, castaño, avellano o brezo. La miel ayuda a disminuir el cansancio y la fatiga y, por su contenido en vitamina B6, contribuye al funcionamiento normal del sistema inmunitario.
  • Polen: las abejas lo recogen de las flores con sus patas y lo humedecen con néctar, formando bolitas que llevan a la colmena, y sirve de alimento a las abejas obreras. Generalmente es de color amarillo-ocre y varía en función de la especie vegetal de la que procede. Es un alimento energizante que elimina la fatiga y baja la tensión arterial. Tiene funciones dermatológicas que mejoran la apariencia de la piel.
  • Cera: es el elemento fundamental de la arquitectura del panal en donde las abejas almacenan la miel y el polen. Se utiliza como agente impermeabilizante para la madera y el cuero y para el refuerzo de hilos. Las industrias de cosméticos y farmacéuticas son los principales consumidores, representando el 70% del mercado mundial. Es el componente por excelencia de cremas de belleza, pomadas, emplastos, lápices labiales y mascarillas faciales.


Cómo producen la miel las abejas

Las abejas fabrican miel a partir del néctar que extraen de las flores. Pero, ¿cómo lo hacen? Pues chupan el néctar y lo almacenan en su «estómago para miel», que es diferente del estómago para comer. Cuando estos recipientes están llenos de néctar, las abejas regresan a la colmena. Allí, pasan el néctar por la boca de otras abejas obreras, que lo mastican y regurgitan hasta que se convierte en miel. Entonces la depositan en las celdas del panal. Luego la deshidratan aireando sus alas en la cálida temperatura del panal. Una vez eliminado aproximadamente el 80% de agua, el proceso de fabricación de la miel ha concluido y enceran todas las celdas para su correcta conservación.

Este alimento puede tener distintos colores y sabores dependiendo de la antigüedad de la miel y de la clase de flor de donde se sustrajo el néctar.