Bocadillo para el cole, ¿sigue vigente?

Los bocadillos ‘de toda la vida’ que muchos de los que hoy ya son adultos llevaban al cole para almorzar se siguen haciendo, pero cada vez menos. ¿A qué se debe este cambio de tendencia?

Cuidado infantil

30 marzo 2016

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Hace algunos años, era muy común ver a todos los niños llevarse el bocadillo al cole, sin embargo, esta costumbre tan saludable está cambiando año tras año y puede desequilibrar, en cierto modo, la dieta de los más pequeños.

Porque no se tiene tiempo, porque no está tan blandito como se querría o, mejor dicho, como los niños piden, o simplemente porque no les hemos acostumbrado desde pequeños, cada vez son menos los niños que llevan al cole el bocata de siempre, el de pan pan.

 El bocadillo que los niños se llevan al colegio para tomar a media mañana es una fuente muy importante de energía, les ayuda a reponer fuerzas y no llegar hambrientos a la hora de comer. Se recomienda preparar el bocata en casa y evitar la bollería industrial para sustituirlo. Y si además se acompaña de una pieza de fruta, de zumo o de un lácteo, mejor que mejor.

¿ES SALUDABLE EL BOCADILLO DE TODA LA VIDA?

Por supuesto que lo es, siempre y cuando sus ingredientes sean saludables, el tamaño no sea excesivo y no sustituya a una comida o una cena. Para que sea equilibrado debe contener hidratos de carbono, grasas, proteínas y verduras, que le aportarán todas las vitaminas necesarias. Además, como imprescindible está también el aceite de oliva, que contiene grasas saludables. Y por supuesto, conviene tomar especial precaución con los fritos y las salsas, por su alto contenido calórico, así como elegir siempre fiambre de primera calidad.

Y el pan, mejor integral, porque contiene más vitaminas, minerales y fibra, reduciendo el contenido de azúcar. Aunque también se puede optar por los panes de semillas, frutos secos, centeno…

 En definitiva, el secreto de un buen bocadillo está en sus ingredientes. La calidad es muy importante y no tiene por qué estar reñida con el precio, ya que se pueden hacer bocadillos riquísimos con materias primas muy asequibles. Todo depende de la combinación.

PARA CONSERVARLO

Lo ideal para los bocatas del cole es prepararlos la noche anterior y así por la mañana solo hay que cogerlos e irse. Un truco perfecto para que el pan aguante fresco y no se pase es poner especial cuidado en las capas, es decir, si ponemos varios ingredientes en su interior, lo mejor es poner los más secos fuera, por ejemplo la lechuga, y dejar los húmedos para la capa central, como podría ser el tomate.

Por otra parte, a la hora de envolverlos, conviene en primer lugar enrollarlos con papel absorbente de cocina o servilletas de papel y luego, cubrirlo con film transparente para que no se seque. Después lo introducimos en una bolsa de conservación y lo dejamos en el frigorífico.

 Mucha gente suele usar también papel de aluminio para envolver el bocadillo. Si preferimos esta opción, se recomienda primero envolverlo igualmente con papel de cocina, para que el aluminio no entre en contacto directo con el pan.

DE TODA LA VIDA

¿Quién se acuerda de aquellos maravillosos bocadillos rellenos de chocolate o de membrillo? Era una costumbre muy nuestra que hoy en día se está perdiendo. Elige un buen chocolate o coge un buen trozo de membrillo casero y úntalo en el pan, a los peques les va a encantar y, cómo no, a los mayores también.

 Y si un día, puntualmente, les tenéis que dar un bollo industrial, tampoco os preocupéis. Como se suele decir, ‘una vez al año no hace daño’. Aunque siempre es mejor lo elaborado en casa, una vez a la larga no pasa nada. Lo que no conviene es repetirlo muy a menudo.