La calabaza, ingrediente estrella de temporada

No hay otoño, sin calabaza

Los frescos

29 octubre 2018

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El otoño es la temporada por excelencia de la calabaza, una de las hortalizas de esta estación con mejor calidad nutricional y dada sus propiedades, no podemos dejar de aprovecharla en esta temporada. Para que no desaproveches este alimento te contamos todo sobre la calabaza: sus propiedades, beneficios y cómo usarla en la cocina.


Diferentes tipos de calabaza

  1. CALABAZA DE INVIERNO O GIGANTE
    Es de las especies de calabazas más conocidas. Son las de color naranja y de un tamaño grande que se usan para Halloween. Es una variedad muy utilizada para cremas y purés de calabaza, pero también está deliciosa asada al horno por la consistencia de su pulpa y su piel fina y suave.
    2. CALABAZA BONETERA
    Se pueden cocinar de varias formas (frita, al horno, rellena…). Se recomienda comerla cuando todavía es pequeña porque es más tierna. También se usa mucho para decorar, debido a su particular forma y variedad de colores.
    3. CALABAZA ESPAGUETI
    Una variedad rastrera de invierno, con frutos cilíndricos y amarillos o anaranjados. Es una calabaza muy especial, cuando se cuece o se cocina al horno su pulpa se deshace en hebras que parecen espaguetis. Está deliciosa con queso y hierbas aromáticas y también con sal, pimienta y mantequilla.
    4. CALABAZA TURBANTE
    Es una variedad que se puede cultivar tanto en verano como en invierno. Tiene una forma muy peculiar, y por eso se usa mucho como elemento decorativo. Para hacer cremas y purés también es deliciosa y sabrosa, aunque su pulpa es escasa y tiene muchos huecos vacíos en su interior.


5. CALABAZA CACAHUETE
Es una calabaza grande y alargada, en forma de pera, y de un intenso color naranja. Por su pulpa dulce y cremosa es ideal para preparar cremas y dulces. Si no se abre, se puede conservar en perfecto estado durante meses.
6. CALABAZAS CABELLO DE ÁNGEL
Hay varias, pero la calabaza más común para elaborar este dulce tan usado en repostería es la Cucurbita ficifolia. Tiene muchos nombres comunes: alcayota, cidra, calabaza confitera, cayote… Visualmente puede recordar a una sandía, por su circunferencia casi perfecta y sus colores verde y amarillento, como formando un dibujo estriado. Por dentro, la pulpa es de color muy claro, prácticamente blanco, con pequeñas pipas o semillas negras que también recuerdan a las de la sandía.


Beneficios de comer calabaza

  • Nos ayuda a no engordar. Es un alimento que contiene muy pocas calorías, debido a su alto contenido en agua. Además, también presenta gran cantidad de fibra que nos ayudará a sentirnos saciados, a acelerar y mejorar el proceso digestivo. Si preparamos la calabaza en crema o puré, este alimento hará que nos saciemos antes si lo consumimos caliente, consiguiendo que consumamos menos alimento.
  • Protege la vista. Rica en antioxidantes como la vitamina C, la vitamina E y los betacarotenos, que han demostrado ser excelentes herramientas para cuidar la salud ocular y prevenir el daño degenerativo.
  • Fortalece el sistema inmunológico. Los betacarotenos presentes en esta hortaliza, que el organismo transforma en vitamina A, son muy beneficiosos a la hora de ayudarnos a reforzar el sistema inmunológico celular, ya que se trata de un potente antioxidante natural. Sus pipas machacadas son muy buenas a la hora de eliminar y acabar con parásitos intestinales.
  • Regula el tránsito intestinal previniendo el estreñimiento. La calabaza contiene una cantidad apreciable de fibra tanto soluble como insoluble que ayuda al tránsito intestinal.


Conservación de la calabaza

Para elegir una buena calabaza conviene fijarse en la piel. Si es lisa y fina, puede estar un poco verde. Las mejores son las de piel gruesa pero intacta, con el pedúnculo, y un peso elevado en relación al tamaño. Así aguantarán varios meses, aunque siempre es mejor consumirlas en su punto. 

Y para conservarlas lo ideal es un lugar fresco y seco. Una vez partidas, en la nevera duran al menos una semana, cubiertas con film, tapando la piel, o guardadas en una bolsa perforada


Usos de la calabaza en la cocina

Antes de usar la calabaza conviene limpiarla con un paño húmedo. Para cocinarla hay varias opciones:

  • Se puede asar al horno cortada por la mitad y sin semillas, y luego vaciar la pulpa, triturarla y emplearla en cremas, sopas o purés. Cortada a rodajas y asada al horno con miel y especias ofrece una postre delicioso.
  • Se puede trocear y dejarla limpia de piel, semillas y fibra antes de cocinarla al vapor o hervirla. No conviene cocer la calabaza en exceso, máximo unos 20 minutos; así se preservan su sabor y sus nutrientes.

Las especias y plantas aromáticas le sientan bien tanto en preparaciones dulces como saladas: canela, vainilla, anís estrellado, cardamomo, comino, jengibre, tomillo, orégano, romero, hinojo, cilantro, cebollino, albahaca, pimienta… También el curry casa muy bien con la calabaza, sobre todo en las sopas. La naranja, ya sea su piel o el zumo, le da un toque ácido. Y la salsa de soja sirve perfectamente para condimentarla: cortando la pulpa en dados grandes y macerándola en un aliño de salsa de soja con plantas aromáticas y ajo nos queda un entrante o guarnición para los platos de carne o pescado.