Cebollas, el condimento perfecto

La cebolla es uno de los alimentos imprescindibles de nuestras cocinas. Su gran versatilidad y sus propiedades culinarias nos permiten cocinarla prácticamente de todas las maneras posibles, aunque la mejor manera de aprovechar sus beneficios es tomarla cruda. Te contamos las características de cada tipo de cebolla y cuál es la  más adecuada para cada plato. 

A examen

17 mayo 2017

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Y aunque es amada por muchos y rechazada por otros tantos, sus propiedades nutricionales son innegables: aporta fibra, potasio y folatos, sustancias esenciales para la salud. Además, su contenido calórico es muy bajo, ya que su principal componente es el agua (90%)


CEBOLLA GRANO 

Es la más cultivada en nuestro país. Podemos encontrarla desde julio hasta mayo del año siguiente. Su sabor es medio fuerte, por lo que suele tomarse cruda.

Es ideal para hacer caramelizados.

CEBOLLA BLANCA

Se encuentra todo el año en el supermercado y su sabor es fuerte. Su aspecto y su tamaño son similares a los de la cebolla grano, pero su piel es blanca y su carne tiene un color más claro. Es muy crujiente.

La más indicada para recetas con ingredientes potentes, como la carne de caza.

CEBOLLA SPRING

Se trata de una variedad de recolección muy temprana, entre abril y junio. Su carne es blanca, dulce y jugosa y se usa para todo tipo de platos. Hay que consumirla rápido porque su conservación es corta.

Es muy versátil y puede usarse tanto en crudo como cocinada.

 CHALOTA

La chalota, también conocida como escalonia, es una cebolla pequeña y algo alargada, con el exterior dorado y la carne blanca. Es muy aromática, con un sabor suave y dulce entre la cebolla y el ajo.

Es habitual cocinarla entera como guarnición, aunque también es ideal para guisos y salsas.



CEBOLLA DULCE

Se trata de una cebolla blanco-amarillenta, de forma más bien achatada. Su bajo contenido en ácido pirúvico le proporciona un sabor mucho más suave, menos picante que el resto de cebollas.

Es ideal para consumir cruda en ensaladas.

FRANCESA

Es una cebolla de forma esférica y tamaño muy pequeño, por lo que suele usarse entera como guarnición. Su color es marrón-cobrizo y cocinada tiene un aspecto muy agradable a la vista.

Idónea para guarniciones al horno.

CEBOLLA ROJA

Destaca por su color rojo o morado y su carne es de color blanco-violáceo. Aunque puede ser un poco áspera y picante, cuando se cocina su sabor se suaviza. Es ideal para darle un toque diferente a los platos. Se puede encontrar en el súper todo el año, pero en verano y principios de otoño tienen un sabor más suave.

Es ideal para adornar nuestros platos.

CEBOLLETAS

Su recolección se efectúa cuando está tierna y no ha madurado por completo. Se pueden encontrar durante todo el año. Las cebolletas son largas y delgadas y poseen un sabor dulce y suave, por lo que suelen comerse crudas. Su textura es jugosa y crujiente. 

Ideal para tomar cruda. Deliciosa con añadir simplemente aceite y sal.


¿SABÍAS QUÉ?

• Alivian el dolor de garganta: hervir en una taza con agua algunos gajos de cebolla, dejarlos reposar y beber después la infusión calma el dolor.
• Atenúan la tos nocturna: cortar la cebolla en varios trozos y disponerla en un recipiente al lado de la cama, ayuda a paliar la tos.
• Calman las picaduras de insectos y quemaduras: se recomienda frotar cebolla cruda sobre la zona afectada durante un minuto para aliviar las molestias.
• Repelen los insectos: basta con frotar un trozo de cebolla recién cortada sobre la piel para mantener alejados a los insectos de una forma natural y efectiva.