Cómo hacer churros: receta de churros caseros

Los churros son un elemento común en la gastronomía de nuestro país, presentes en prácticamente todas las comunidades de Sur a Norte de la península. Para desayunar o merendar, acompañados de un buen chocolate caliente o, simplemente, de un café con leche, son un dulce que gusta a pequeños y grandes.

A examen

5 marzo 2019

Comparte


En España podemos diferenciar dos grandes grupos de tipos de churros: los churros de rueda o porras y los de lazo o bastón. La masa para ambos tipos está compuesta por los mismos ingredientes esenciales: harina de trigo, agua y sal, aunque para la elaboración de las porras, se añade bicarbonato y la denominada “masa madre“.

Sin embargo, a pesar de la sencillez de sus ingredientes, hay algunas diferencias en la forma o en la preparación de este dulce, según en el lugar donde nos encontremos. Los podemos encontrar con forma recta, en lazo o en palo, y pueden estar rellenos de chocolate, crema pastelera o dulce de leche, e incluso, bañados en chocolate o espolvoreados con azúcar, que son los más tradicionales y fáciles de hacer. En algunos sitios al azúcar le añaden también canela.


Cómo hacer churros caseros

Receta tradicional, paso a paso, para hacer deliciosos churros en casa, aunque no seamos muy ‘cocinillas’.

Ingredientes para 18-22 churros:

- 250 g harina de trigo
- 250 g de agua
- 50 g de mantequilla (opcional)
- 1 cucharadita de sal (8 gramos aproximadamente)
- Azúcar para espolvorear
- Aceite de oliva suave para freír o aceite de girasol
- Papel absorbente de cocina
- Una churrera manual o una manga pastelera con boca fina en forma de estrella.



 Preparación de los churros:

- Ponemos la harina en un bol grande y, en una cazuela, calentamos el agua con la sal y la mantequilla.

- Cuando empiece a hervir, la vertemos sobre la harina y lo vamos mezclando bien con unas varillas hasta que quede una masa compacta y flexible. Es importante que lo hagamos poco a poco para evitar que se formen grumos, hay que tener paciencia y no parar de remover hasta que se forme la masa. Pero, ¿cómo saber si está lista? Cuando estemos removiéndola y la masa se nos despegue del bol sin ningún problema, ya está preparada.

- Introducimos esta masa en una churrera o manga pastelera con la boquilla en forma de estrella. Se aconseja la churrera porque compacta la masa y elimina el aire, para evitar que los churros salten luego en el aceite. Si usamos manga pastelera, las hay de plástico desechable, para no tener que limpiarlas después.

-  Vamos haciendo las porciones de churros sobre un paño de cocina, mientras ponemos al fuego una sartén con abundante aceite de oliva suave o aceite de girasol.

- Cuando el aceite esté caliente, a unos 195-200ºC, iremos introduciendo las porciones de masa para freír, pero bajando el fuego a nivel medio para evitar que los churros se queden crudos por dentro.


- Una vez fritos, retiramos a una bandeja con papel de cocina para absorber el exceso de aceite.


- Servimos espolvoreados de azúcar por encima.

Sean porras o churros, lo que marca la diferencia entre los churros caseros buenos y los que no, es que sean crujientes, no estén grasientos y que no sepan a harina cruda.

Así que, no te hacen falta ingredientes caros para hacer churros caseros, los tenemos en nuestra cocina. Además, la masa de churros se puede conservar en la nevera o incluso congelar y sacarla el día anterior, para luego solo freírlos y a disfrutar de unos buenos churros caseros. Y si los acompañamos de chocolate a la taza, mejor que mejor. ¡A disfrutar!

Y si después de esto, todavía no te hemos convencido, siempre puedes comprarlos congelados en tu supermercado habitual.