El gambón: propiedades y beneficios

El marisco es uno de los ingredientes estrella de las comidas navideñas, pero… ¿qué es un gambón? ¿en qué se diferencia de otro tipo de marisco? ¿qué propiedades tiene?

Los frescos

2 enero 2020

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El marisco es una palabra que, en gastronomía, hace referencia a los animales marinos invertebrados comestibles. En esta definición se suelen incluir diversos grupos de animales, pero los más numerosos y consumidos son los moluscos (mejillones, almejas, pulpo…) y los crustáceos (camarones, langostinos, gambas, cangrejos, percebes…). A continuación, vamos a ver las diferencias entre langostino, gamba y gambón.

¿Gamba, gambón o langostino?

Estos tres, pertenecen al grupo de los crustáceos decápodos (los que tienen diez patas). ¿Cuál es, entonces, la diferencia entre ellos?

Las diferencias más importantes se encuentran entre la gamba y el langostino. Lo primero en lo que difieren es en el tamaño de la cabeza de la gamba, que es menor que la del langostino. Además, el color de la gamba oscila entre el rosa blanquecino y el rojo intenso, en función de su procedencia. Por su parte, el langostino en crudo tiene unas tonalidades más pálidas, aunque también dependerá de la procedencia del mismo. Pero diferenciar al gambón del langostino corriente es más complicado.

Aunque su tono es más anaranjado que los otros dos, la principal diferencia del gambón se encuentra en el sabor, ya que es muy similar al de la gamba, frente al intenso sabor del langostino. En lo que respecta a su carne, nos encontramos con que el gambón tiene una textura más tierna y, además, cuenta con mucha más carne que la gamba.



Propiedades

Estos tipos de marisco son alimentos con “un alto valor nutritivo y bajo contenido graso, aunque sus concentraciones de purina y colesterol son relativamente altas” según explica la Fundación Española de Nutrición, FEN. Aportan proteínas de alto valor biológico, además de ser fuente de hierro, magnesio, fósforo, yodo y selenio. Y en cuanto a las vitaminas cabe destacar su aporte en vitamina B12.

Son aptos para todas las dietas, excepto para las personas con problemas de colesterol elevado, las que deben de llevar una dieta con restricción de sodio y las que tienen el ácido úrico alto.  


Cómo cocinarlo

El gambón puede consumirse cocinado: al horno o a la plancha, o bien hervido durante 3 minutos en agua salada, el tiempo que tarda en tomar color.

Además, si se trata de piezas muy frescas podemos prepararlas al estilo tártaro. Para ello solo tenemos que pelar cada pieza y aliñar con una mezcla de aceite de oliva, zumo de limón, cebolleta y sal, como si se tratase de un tartar.

Pero, la receta más habitual es cocinarlo al horno, una forma rápida, sencilla, sin humos y manteniendo todo su sabor. Además, se pueden hacer grandes cantidades a la vez, reduciendo el tiempo de cocinado.

Receta de gambón al horno

1. Cortamos los bigotes y colocamos los gambones en una fuente para horno.

2. 
Con cuidado los pintamos con aceite de oliva virgen extra distribuyéndolo bien.

3. 
Picamos unos dientes de ajo y los añadimos por encima, y entre los huecos.

4. Con el horno precalentado a 190º arriba y abajo, los horneamos durante 15 minutos, aproximadamente.

5. Por último, sacamos la fuente del horno y los pintamos de nuevo con los jugos que han soltado.