Ideas de desayuno romántico para San Valentín

Te contamos cómo preparar un desayuno perfecto para el día de los enamorados. Ideas de desayunos románticos para sorprender a tu pareja en San Valentín.

Hoy comemos

5 febrero 2020

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Seamos o no de celebraciones, hay algunas fechas marcadas en el calendario que nos invitan a darnos un capricho. San Valentín puede convertirse, en este sentido, en la excusa perfecta para preparar algo especial a nuestra pareja o para que nos lo preparen. ¿Por qué no?

Si nos paramos a pensar en cómo podemos sorprender a nuestra persona especial, una buena opción es preparar un buen desayuno en casa para San Valentín. Además de que nos puede resultar más sencillo centrarnos en el desayuno que optar por una comida o cena, también aprovechamos para celebrar el inicio de un día especial y levantarnos ya con otro humor.

No nos queda más que ponernos manos a la obra y aprovechar este día tan especial para vivir una jornada de lo más romántica.

Desayuno romántico en la cama: idea de San Valentín

¿Quién no ha imaginado alguna vez con despertarse y encontrarse un delicioso desayuno en la cama? Aunque es la típica idea de toda la vida, este sencillo detalle sigue siendo de los que más éxito generan, precisamente, por el efecto sorpresa.

Para este momento, influye mucho si decidimos hacerlo entre semana, cuando tenemos más prisa por ir a trabajar, o en fin de semana. La primera opción, aunque es más rápida, nos da una inyección de energía que nos puede durar ya todo el día. Pero, si preferimos disfrutarlo con calma, es mejor optar por la sorpresa en sábado o domingo. El que lo prepare tendrá más tiempo para ello, y el que lo recibe, podrá degustarlo sin prisas.

Una vez decidido el momento, hay que plantear el menú. Que todo esté recién hecho, que haya variedad (café, fruta recién cortada, algo salado, algo dulce…), y que incluya algo, realmente especial para el destinatario, algún caprichito.

Y, por último, la puesta en escena. Lo ideal es contar con una buena bandeja en la que disponer todo el desayuno (si tiene patas, mejor). La presentación tiene que ser tan cuidada como la de un hotel 5 estrellas y tiene que estar lleno de detalles: vajilla bonita, alimentos ordenados, menaje colorido y, si aún queremos más, acompañar todo ello de una flor y un bonito mensaje.