Propiedades del propóleo

El propóleo es un producto natural que producen las abejas para la construcción, reparación y protección de la colmena. Al propóleo se le atribuyen numerosos beneficios para la salud. Te contamos las principales propiedades de esta sustancia.

A examen

15 mayo 2019

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El propóleo es una sustancia producida por las abejas a partir de la resina de determinados árboles y otras plantas que utilizan estos insectos para construir y reforzar su colmena, rellenar grietas y endurecer las celdillas del panal. 

El propóleo tiene un efecto protector doble porque refuerza la estabilidad de la colmena, reduciendo vibraciones, y cierra la entrada de posibles agresores, como parásitos. Pero el propóleo no es solo útil para las abejas, lo es también para el hombre.  Debido a sus múltiples propiedades, esta sustancia resinosa ha sido utilizada desde la antigüedad con diversas finalidades relacionadas con la medicina natural.


El propóleo se recoge de las colmenas mediante raspado o a través de trampas. La recogida se hace en primavera, puesto que es necesario en la colmena durante el invierno.  

Composición del propóleo

La composición química del propóleo varía mucho de región a región en función de la vegetación y de la estación del año e incluso del tipo de abejas que la obtienen.

 Los propóleos de climas templados del hemisferio norte tienen aproximadamente 50 constituyentes, principalmente resinas y bálsamos vegetales que contienen flavonoides y ácidos fenólicos. Son los responsables de la mayoría de las acciones terapéuticas de esta sustancia.

El propóleo contiene, además, ceras, aceites esenciales, ácidos grasos y polen.

Beneficios del propóleo

Según han demostrado diversos estudios, el propóleo posee propiedades medicinales. Las más destacadas son:

- Antiséptica: reduce la posibilidad de infección.

Antifúngica: capaz de inhibir el crecimiento de hongos

 

Cómo tomar propóleo

 El propóleo se puede tomar líquido, en cápsulas, comprimidos, jarabes o mezclado con otros productos, como miel con propóleo.

 A nivel dermatológico, se comercializa en cremas, cosméticos, lociones y jabones. Para su conservación,  se recomienda almacenarlo en un lugar seco y fresco, alejado de la luz, y mantener el recipiente bien cerrado para que no pierda sus propiedades.


No es aconsejable que se tome durante el embarazo y la lactancia, tampoco en pacientes con asma, así como en personas alérgicas a los productos derivados de las abejas, a las coníferas o los álamos. 

A pesar de que no se han encontrado contraindicaciones ni reacciones alérgicas o tóxicas por sobredosis, antes de comenzar a utilizar propóleo es recomendable consultar con un médico.