Cómo hacer limonada casera

Sienta bien, refresca, gusta a mayores y pequeños y además es fácil de preparar ¿Qué más se puede pedir? ¡Pues pídete una limonada!

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31 julio 2019

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Cómo hacer limonada casera


Para llevar en un termo y apagar el calor de la jornada, para disfrutarla en la piscina o en la orillita del mar, para después de cenar o tomarla en ayunas al despertar, la limonada es una de las bebidas más buscadas en verano ¿Te animas a prepararla?

La base de la receta es sencilla: agua y limón, pero no todas las limonadas saben igual. Las proporciones, los aderezos y algún que otro ‘toque secreto’ marcan la diferencia. Aquí tienes algunas ideas para ir creando tu propia receta.

Receta de limonada para 4 personas

Ingredientes:

300 ml de zumo de limón (4 o 5 limones exprimidos)

100 gr. de azúcar o endulzante

500 ml de agua

- 500 gramos de hielo

- Menta o hierbabuena

Elaboración

1. Preparamos un jarabe de limón calentando el azúcar y el agua en una cazuela a fuego lento. Así lograremos que se disuelva bien y no tendremos que remover el fondo de la jarra para evitar que se acumule. Para un extra de sabor, se puede añadir a este almíbar un poco de cáscara de limón.

2. Una vez disuelto todo el azúcar, dejamos enfriar en el fondo de una jarra grande, la que vayamos a utilizar para guardar y servir. Si hemos añadido la cáscara de limón, la retiramos.

3. A continuación, añadimos el zumo de limón. El hielo se añade en el momento de servir y se integra bien con la mezcla.

4. Decorar con menta o hierbabuena.



Cómo hacer limonada casera


Presentación y conservación

Se recomienda dejar enfriar en la nevera, al menos un par de horas, pero si el tiempo apremia, recién hecha y con hielo triturado quedará bien fresquita. Una rodaja de limón, un vaso o jarra bien escogido y una pajita le darán un toque retro muy acorde con los meses de verano.


Si sobra, o si quieres guardarla para más adelante, aguanta bien en la nevera entre 2 y 3 días. lo recomendable es ponerla en una botella cerrada. 

Una opción para aprovechar la limonada que haya sobrado en un primer servicio es meterla en el congelador entre 3 y 4 horas, removiendo cada cierto tiempo, para así conseguir un apetecible granizado de limón. Utilizando unos moldes y unos palos de madera se puede aprovechar la bebida restante para preparar polos de limón.