Lo mejor del otoño en nuestra cocina

Cambia la estación y con ella los alimentos que en los próximos meses llenarán nuestra despensa. El otoño, además de lluvia, hojas y días cada vez más cortos, también viene acompañado de algunos productos que en octubre, noviembre y diciembre tienen su mejor momento.

Saber comprar

11 octubre 2017

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Es hora de sacar las chaquetas y el paraguas del armario, pero también de decirle adiós a algunos alimentos que han protagonizado los días y las noches de verano. Aunque podemos encontrar la mayoría de productos durante prácticamente todo el año, si queremos respetar el ritmo de las estaciones y apostar por productos de proximidad, lo mejor es dejar a un lado sandías, melón tomate o pepino, para dar la bienvenida a otros alimentos que la tierra o el mar nos ofrece estos meses.  Alimentos que están en su momento óptimo y, por tanto, tienen más nutrientes, mejor sabor y tienen un precio más asequible.


Frutas de otoño

A pesar de que estamos acostumbrados a consumir manzanas y peras durante todo el año, es ahora cuando alcanzan su momento óptimo de maduración. La uva también empieza estos días a tomar protagonismo, además de muy agradable al gusto, esta fruta es rica en antioxidantes y, además, contiene fibra, vitamina A, ácido fólico, fósforo, calcio y potasio. Y con los últimos coletazos del calor, es hora de aprovechar los higos, una fruta delicada que desaparecerá en un abrir y cerrar de ojos.

Para principios de otoño también vuelven los cítricos: naranjas, mandarinas y pomelos llegan al súper y nos acompañan durante todo el invierno para darnos un extra de vitamina C. La granada es otra de las frutas de otoño por excelencia, en zumo o en ensalada, este fruto tiene muchas propiedades. Los caquis y kiwis también están ahora en su mejor momento.


Verduras y hortalizas

Si queremos aprovechar toda la sabiduría de la naturaleza, hay que tomar nota de las verduras y hortalizas que vienen. Las primeras alcachofas aparecen en octubre, con la bajada de las temperaturas, y podremos disfrutarlas hasta el mes de mayo, las coles de Bruselas, sin embargo, solo nos acompañarán durante tres meses y por Navidad dejaremos de verlas. Mientras, la calabaza volverá un otoño más a formar parte de nuestras cremas y guisos.

En noviembre entran de lleno las acelgas, los cardos, los espárragos trigueros y el hinojo, así como también las endivias de cultivo y hacia final de la estación las escarolas y las lechugas. Puerro, espinacas y brécol son característicos de los meses de frío. Y atención, porque las berenjenas que empezaron en agosto empieza a llegar a su fin, aunque hasta diciembre todavía podremos encontrarlas.


Setas

¡Es temporada de setas! Es lo que muchos adeptos de este manjar piensan en cuanto empieza el otoño. Las lluvias de finales de agosto o las primeras de octubre, hacen que las setas emerjan en los campos y bosques de buena parte de la geografía española. La riqueza micológica en nuestro país es enorme. Desde la típica boletus edulisque en Cataluña conocen como ceps y en el País Vasco simplemente como hongos, pasando por los apreciados níscalos o rovellons, las setas de cardo (las más abundantes), las trompetas de los muertos, los rebozuelos a las apreciadas amanitas cesáreas. En crudo, a la plancha o en guisos. Su aroma, su sabor y su textura las convierten en las reinas indiscutibles del otoño.


Pescado

Pero si la tierra nos tiene preparados sus frutos, el mar no iba a ser menos. En ocasiones el pescado que compramos no sabe igual de bien o tiene más grasa o más espinas de lo habitual. Esto ocurre porque la temporada idónea del pescado no es la correcta. Las temperaturas de las aguas y las zonas de captura cambian en otoño y ello favorece el crecimiento de otras especies de pescado con colores y sabores distintos a los del pescado de verano, que se centra en pescado de playa. Vuelven los pescados de alta mar y los pescados de roca. El otoño es época de jureles, caballas, besugo, bonito del norte y salmonetes. Tampoco hay que olvidarse de mejillones, sepia, calamar y pulpos de pequeño tamaño.


Carne 

El otoño es también sinónimo de caza. Con el levantamiento de la veda, llegan esos guisos potentes de siempre. Corzo asado con manzanas y castañas, estofado de jabalí, guiso de ciervo, codornices en escabeche, pochas con codornices o perdiz estofada. Recetas tradicionales que saben a especias y hierbas silvestres y que son, además, saludables. Las carnes de caza son ricas en hierro, zinc y vitaminas similares a las del resto de las carnes pero con un escaso contenido graso.


Os dejamos una deliciosa receta de crema de calabaza y batata muy típica de esta estación: