Niños y nuevas tecnologías. ¿A qué edad deben empezar?

Los padres solemos quejarnos del uso excesivo que hacen los niños de las nuevas tecnologías. Es cierto que un acceso inapropiado no les beneficia, pero no hay que olvidar que estas herramientas se han vuelto esenciales para su desarrollo. El secreto está en el equilibrio entre el mundo online y el offline.

Cuidado infantil

23 enero 2017

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Las nuevas generaciones tienen a su alcance una gran cantidad de información, aplicaciones y juegos de forma rapidísima. Pero ¿cuándo es el momento adecuado para dejar a los hijos acceder al móvil o la tablet? ¿Cómo compaginar el mundo online y el offline?

Es difícil establecer cortes exactos de edad para que tu hijo tenga móvil, juegue con el tuyo, tenga una Tablet o utilice tu portátil, ya que dependerá de su madurez, del entorno y otras circunstancias. Un uso inadecuado de las nuevas tecnologías, como pasar mucho tiempo con el móvil o acceder a contenidos de Internet no adecuados para su edad, puede perjudicar la actitud, afectando al ámbito escolar y familiar. Por eso, más vale prevenir que curar.

USO RESPONSABLE DEL MUNDO DIGITAL

La gran preocupación de los padres es orientar a sus hijos pequeños en el uso responsable del mundo digital, conscientes de que cuando lleguen a la adolescencia entrarán de lleno en las redes sociales y en las tecnologías de la información y comunicación (TIC). Así se desprende del estudio ‘Los niños pequeños (0-8) y la tecnología digital’, realizado por la Universidad Autónoma de Madrid, en colaboración con investigadores de la Universidad Autónoma de Barcelona y coordinado por el centro de investigación Joint Research Center de Unión Europea en 19 países vecinos.

La mayoría de padres se preguntan qué pueden hacer ahora, cuando los niños tienen 6, 7 u 8 años, para orientarles en prácticas que influyan en años posteriores, para que en la adolescencia utilicen los dispositivos digitales de forma adecuada.


'NO ESTÁN TAN ENGANCHADOS'

De 6 a 8 años los niños utilizan las nuevas tecnologías como ocio, juego y entretenimiento. Y aunque exista el mito de que están enganchados a ellas, el estudio revela todo lo contrario. Las TIC no están entre las primeras preferencias de los más pequeños de la casa. Antes, prefieren jugar con sus amigos o con juguetes en su habitación.

Los niños acceden a Internet en busca de información bien para algún trabajo del colegio o sobre algún asunto que les despierta mucho interés (juegos de magia, cocina, mascotas...). Y el canal que más utilizan es Youtube.

Las tablets son la herramienta digital preferida por los niños españoles, según el estudio. Los motivos son varios: por su tamaño, más grande que un teléfono móvil; por su comodidad, que les permite usarlas en cualquier lugar y situación; porque se manejan fácilmente y porque su flexibilidad, ya que permiten descargarse apps muy diversas e, incluso, ver películas y series de dibujos. Apenas usan el ordenador y el móvil cuando son pequeños.

Aunque exista el mito de que los niños pequeños están todo el día enganchados a las nuevas tecnologías, un estudio demuestra que prefieren jugar con amigos.

El excesivo uso de dispositivos con pantallas (ordenadores, tablets, móviles, etc.) en niños, según algunos estudios, pueden producir déficit de atención, problemas de sueño, hiperactividad, agresividad, menor rendimiento académico y dificultades en el desarrollo del lenguaje y la adquisición de vocabulario. De ahí que los padres deban realizar una labor de ‘bisagra’ entre el mundo virtual o tecnológico y el real, que requiere de contacto físico, visual e interpersonal, fomentando el equilibrio entre ambos.

BENEFICIOS DE ABRAZAR

El contacto físico y, sobre todo, los abrazos, son beneficiosos para la salud. Según un estudio de la Universidad de Duke en Estados Unidos, que analizó el efecto de la falta de contacto físico en bebés, concluyó que puede contribuir a la muerte de neuronas y deficiencia en la producción de la hormona del crecimiento, dando lugar a lo que se conoce como “enanismo psicosocial”. Además, investigaciones recientes revelan que el cerebro de un bebé que no recibe caricias es aproximadamente un 20% más pequeño.

Razones para abrazar:


• Te sientes bien, gracias a la generación de oxitocina, conocida como hormona del cariño o del amor que promueve sentimientos de confianza y unión.

• Fundamental en la infancia, porque las caricias y los abrazos son saludables para las personas, debido al factor de apego emocional.

• Alivia el temor, porque los abrazos reducen la preocupación y ayudan a calmarnos, al darnos tranquilidad y comodidad. 

• Fortalece el cuerpo, porque al abrazar nos sentimos acompañados y queridos.

• Reduce la tensión arterial, porque cuando nos tocan, se activan en la piel unos receptores sensoriales llamados ‘corpúsculos de Pacini’ que envían señales al nervio vago, situado en una parte del cerebro que es responsable de la reducción arterial.

•  Disminuye el estrés, porque abrazar, besar y el contacto físico aumentan los niveles de oxitocina, que reducen la ansiedad.