Pinchos y Tapas, unos bocados muy nuestros

La costumbre de salir de tapas está cada vez más extendida en nuestro país, tanto es así, que se ha convertido en una seña de identidad de la cultura gastronómica española.

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19 junio 2019

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Pinchos y Tapas

La historia

Se dice que el origen de las tapas surgió en el siglo XIII con el reinado de Alfonso X “el Sabio”. Este debía tomar sorbos de vino por prescripción médica a causa de una enfermedad, y para evitar los efectos del alcohol, tomaba pequeños bocados acompañando a la bebida. Tras recuperarse, ordenó a los mesones y tabernas castellanas que sirvieran una porción de comida para acompañar el vino y evitar que éste se subiera a la cabeza. En un principio la tapa se depositaba sobre la boca de la jarra o del vaso “tapando” ligeramente el recipiente, de ahí el origen de la palabra. En esa época, las tapas se formaban con una loncha de jamón, rodajas de chorizo o de otro embutido y, de vez en cuando, también usaban queso.

Definición y variedades

La Real Academia Española de la Lengua (RAE) define “tapa” como una pequeña porción de algún alimento que se sirve como acompañamiento de una bebida. Sin embargo, la tapa es conocida por diferentes nombres según la región de España dónde nos encontremos.

Desde hace algún tiempo existe un debate entorno a las similitudes o diferencias entre los términos “pincho”, más común en el País Vasco, y “tapa”, término generalizado en toda España. Finalmente, la RAE ha estimado que son cosas diferentes y ha definido el pincho como una porción de comida tomada como aperitivo, que a veces se atraviesa con un palillo.

La diferencia sustancial es que una tapa necesita de utensilios para poder comerla y suelen ser raciones de comida más pequeñas que los platos principales. Y el pincho generalmente es más reducido y con menos ingredientes, además la mayoría de las veces incluye un palillo o “pincho”, que une todos los ingredientes para comerlos de un bocado.

La variedad de tapas es enorme y depende en gran medida de la región. Por ejemplo, en un bar de montaditos se servirán con pan en forma de pequeños bocadillos, en otros sitios se servirán dispuestas en cazuelas de barro, y en otras, pinchadas con palillos. Unas de las más conocidas son: boquerones en vinagre, chistorra, esgarraet, patatas bravas, etc.


La costumbre de ir de tapas

El verbo “tapear” nace del hábito que existe en muchas localidades españolas de salir con amigos para ir a un bar, consumir un tentempié junto con una cerveza o un vinito y luego cambiar de establecimiento para degustar más tapas o pinchos.

Esta práctica ha ido sustituyendo cada vez más comidas y cenas convirtiéndose en una nueva forma de compartir la variedad gastronómica española rodeados de familiares o amigos.


Consejos para ir de tapas o de pinchos

La mejor opción para tapear es salir con un grupo reducido de personas, unas 4 o 6, es mucho más cómodo para colocarse y trasladarse de un bar a otro.
- El tapeo original se hace de pie en la barra del establecimiento.
- La costumbre es tomar una o dos tapas en cada sitio para conocer más lugares.
- Otra costumbre muy extendida cuando sales de pichos es que cada miembro del grupo pague una ronda. Quedarás muy bien y, en el fondo, te gastarás lo mismo.
- Sobretodo, disfruta del momento.

Recetas de tapas

TOSTAS DE GUISANTES, CON MOZZARELLA Y HUEVO

Pinchos y Tapas

Ingredientes ( 4 personas)

-  4 unidades de rebanada de pan
- 500 g de guisantes frescos
- 125 g de queso mozzarella
20 ml de zumo de limón
-2 unidades de huevo
- 40 ml de aceite de oliva virgen extra
- Sal

Preparación

Quita los guisantes de las vainas. Coloca en un vaso para triturar e incorpora un poco de sal, el zumo de limón y buen chorro de aceite de oliva virgen extra. Tritura bien y reserva.
- Por otro lado, corta el pan y tuesta. Mientras cocina los huevos para dejarlos duros.
- Monta la tosta, unta con los guisantes triturados, parte los huevos por la mitad y pon una mitad en cada tosta y un trozo de mozzarella. Termina con un poco de sal en escamas y sirve.