Recetas para preparar queso vegano

Te proponemos tres recetas muy fáciles para elaborar quesos veganos de diferentes tipos en casa.

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7 noviembre 2019

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El queso vegano ha irrumpido con fuerza en los últimos tiempos como alternativa a los quesos de origen animal. Aunque la normativa indica que solo se considera queso el que proviene propiamente de la leche, el término “queso vegano” se ha extendido para dar respuesta a todas aquellas personas que han decidido eliminar de su dieta cualquier producto que provenga de los animales. Se denominan quesos por una cuestión práctica, aunque la legislación, a la hora de comercializarnos, no permite llamarlos así.


Muchas de las personas que no consumen quesos convencionales confiesan que privarse de este derivado lácteo es una de las partes que más cuesta al seguir una dieta vegana, por eso esta es una buena opción para los nostálgicos de este alimento.


Cómo hacer queso vegano

Muchos de los llamados queso veganos se elaboran con frutos secos, como almendras o anacardos, también con tofu, aceite de coco o almidón de patata. Los quesos veganos aportan fibra, grasas insaturadas, proteínas y pueden llegar a tener una densidad calórica elevada si están hechos con frutos secos, por eso, los expertos recomiendan consumirlos con moderación, igual que ocurre con el queso que se elabora con leche. Aunque ya se empiezan a encontrar en los supermercados, estos quesos son fáciles de elaborar en casa.

De la misma forma que los quesos convencionales se guardan en el frigorífico una vez abiertos, los veganos deben conservarse en la nevera para preservar sus propiedades.




Tipos de quesos veganos

En el universo quesero animal hay muchísimos tipos de quesos y los quesos veganos no iban a ser menos. En casa podemos elaborar, desde el típico queso que acompaña a los nachos, quesos para untar, quesos tipo cheddar o feta o queso para pizza. Estas son algunas de las recetas más fáciles y populares:


Queso cheddar vegano para nachos


Ingredientes:


-2 patatas pequeñas (350 gr.)
-2 zanahorias medianas (140 gr.)
-Aceite de oliva (75 gr.)
-Media taza de levadura nutricional
-2 cucharadas de zumo de limón
-150 ml de agua de cocción
-½ cucharada de postre de cebolla en polvo
-½ cucharada de postre de ajo en polvo
-Cayena (opcional)
-Sal


 1. Pon agua en un cazo y llévalo a ebullición. Cuando hierva, añade la patata y la zanahoria cortada en cubos pequeños y una pizca de sal. Hervimos 15 minutos. Colamos y reservamos el líquido de cocción.


2. Colocamos en una batidora las patatas y las zanahorias cocidas junto al resto de ingredientes y batimos bien hasta que quede una masa fina y homogénea.


 3.  Guardamos el queso en un bote de cristal en la nevera. Ten en cuenta que al solidificarse, se hace más espeso.

Queso de almendras vegano


Ingredientes:


-1 taza de almendras peladas
-1 taza de leche de almendras o de agua
-2 cucharadas de zumo de limón
-½ cucharadita de sal
-2 cucharadas de aceite de coco o de oliva
-2 cucharadas de levadura en polvo

1.  Dejamos las almendras en remojo toda la noche.


2. Colamos las almendras junto al resto de ingredientes en el vaso de la procesadora de alimentos. Trituramos hasta que quede una crema espesa y sin grumos.


3. Disponemos la mezcla sobre una gasa que meteremos en un colador y presionamos con una cuchara para que suelte todo el líquido.


4. Atamos las puntas de la gasa formando una bola y la metemos en la nevera durante toda la noche.


5. Al día siguiente, quitamos la gasa y horneamos el queso durante 30 minutos a temperatura suave untado con un poco de aceite de oliva o de coco.  Si queremos un queso más cremoso, lo mantendremos menos tiempo a temperatura más baja.


6. Dejar enfriar antes de consumirlo.


7. Podemos recubrir el queso con diferentes sazonadores: semillas de sésamo, cebollino, tomillo, romero o pimentón.


Queso parmesano vegano


Ingredientes:


-1 taza de anacardos sin sal
-1/4 de taza de levadura nutricional o levadura de cerveza
-1 cucharadita de sal
-1 cucharadita de ajo en polvo

1. Junta los tres ingredientes en una licuadora o procesadora y tritura hasta que quede una textura de polvo. Luego pon en un tarro hermético y reserva en la nevera.