Recetas originales para sorprender

La mayoría de personas tendemos a cocinar siempre de la misma forma. Pero, seguro que alguna vez han pensado en innovar, cambiar, o hacer aquella receta que pensabas que era imposible. No tienen por qué ser recetas complicadas, con algo de imaginación y unas pocas indicaciones podemos preparar platos originales y fáciles que nos sorprendan a nosotros mismos y a nuestros invitados.

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13 diciembre 2017

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La mente humana es conservadora por naturaleza. El cambio asusta, desbarata e incomoda. Cuando hacemos algo de forma diferente, el cerebro recibe órdenes contradictorias, creando una sensación de desconcierto entre la costumbre y la propia novedad.

La propuesta es todo un desafío: dejar atrás las típicas formas de elaboración para cambiar el clásico filete empanado o la ensalada con tomate. Es decir, convertir las sencillas comidas de siempre en recetas de primer nivel, sin tener que hacer grandes esfuerzos. Transformar los platos cotidianos en recetas originales y sencillas de hacer. Para una cena con invitados, para esta navidad o para que los niños no se aburran, podemos preparar recetas sorprendentes en muy poco tiempo, y además, utilizando ingredientes sencillos como queso, arroz o huevo.

Por ejemplo, con la llegada del invierno el caldo de pollo es muy socorrido. Con unas alas y carcasas horneadas y luego llevadas a ebullición durante un par de horas, se consigue un caldo rico y consistente. ¿Y si se mezcla con flores de jazmín? Se trata de unir innovación y tradición con pequeños toques para crear recetas originales.

Y si se opta por preparar una sopa, ¿por qué acompañarla con los típicos fideos? Caldos con granos de cebada, trigo, centeno o espelta, con arroz salvaje o rojo, quinoa o mijo, avena entera o con legumbres, enriquecen mucho cualquier plato de cuchara y lo transforman en una receta muy original.

Otro de los ingredientes cotidianos en la cocina y al que apenas se le presta atención es el huevo. Sacar el máximo partido a este producto tan aparentemente sencillo resulta fácil si se valora su versatilidad a la hora de combinarse con otros alimentos. Una receta original sería preparar unos huevos revueltos con mantequilla, nata y un chorrito de leche y remover todo mientras se cocina al baño maría. De este modo se obtiene una textura increíblemente cremosa.

Se trata de unir innovación y tradición con pequeños toques.


Y, ¿qué pasa con el típico filete empanado? Existen alternativas tan sorprendentes como sustituir el pan rallado por nachos, copos de maíz, copos de patata, frutos secos o semillas, aportándole unos matices muy interesantes. O, por qué no, mezclar el pan con queso, especias o hierbas aromáticas para elaborar un plato diferente. La cuestión es cambiar un poco la forma de hacer las cosas para que los platos caseros dejen de ser siempre lo mismo y se conviertan en recetas que sorprendan.

Del mismo modo, ¿cómo romper con el típico tándem lechuga-tomate? Darle una nueva vida a las ensaladas es facilísimo, solo hace falta un poco de imaginación en nuestra receta. El contraste entre texturas y sabores es un buen punto de partida que se puede conseguir con judías verdes, aguacate, pepino, brócoli, espárragos, puerros, calabaza o germen de trigo, entre otras opciones. Y para darle el toque final, los elementos crujientes son ideales. Nueces, anacardos, pipas de girasol, manzana o apio, entre otros hacen de una ensalada común, una ensalada de lo más original.

Atreveros a ir más allá, a cambiar el orden de los factores, a poner el arroz en el postre y el chocolate en la ensalada. Existen multitud de elementos preparar recetas originales y diferentes que sorprendan. 

Veamos algunos ejemplos de recetas originales:

Ensalada de calabaza con rúcula. 

Croquetas de flores de brócoli. 

Copa de vino blanco aromatizado con piruleta de chocolate.