Dile adiós a la astenia primaveral

Fatiga o falta de energía, tristeza, cambios de humor, somnolencia, apatía, irritabilidad, nerviosismo… Si sufres alguno de estos síntomas las próximas semanas, no hay de qué preocuparse, es astenia primaveral. Se trata de un trastorno relacionado con el cambio de estación que afecta, según algunos datos, al 85% de la población.

Salud y BELLEZA

30 marzo 2017

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Con la primavera llega el buen tiempo y más horas de luz. Las temperaturas agradables nos empujan a salir a la calle y sentarnos al sol en cualquier terraza. Deberíamos abrazar la nueva estación con alegría y, sin embargo, nos notamos cansados, de mal humor, nos duele la cabeza y no acabamos de concentrarnos. La astenia primaveral llega cada año y afecta a un gran porcentaje de la población. La buena noticia es que es algo pasajero. Suele durar un par de semanas, lo justo para que nuestro cuerpo se habitúe a la nueva situación.


¿QUÉ CAUSA LA ASTENIA PRIMAVERAL?

El principal culpable es el cambio de hora. El último fin de semana de marzo adelantamos el reloj una hora y con ello alteramos nuestros ritmos circadianos que son los responsables de generar cambios en la producción de endorfinas, serotonina, melatonina y otras sustancias del sistema nervioso. Estos cambios provocan esa sensación de decaimiento característica del inicio de la primavera. Nuestro cuerpo necesita un periodo de adaptación al nuevo horario y al aumento de las horas de la luz solar. Hasta que el cuerpo se autorregula, nos sentiremos más cansados. También influyen los cambios de temperatura y la humedad del ambiente, ya que en esta época se producen contrastes bruscos y al cuerpo le cuesta más adaptarse.


A algunas personas les afecta más la astenia primaveral que a otras. Las personas que sufren estrés, sobrecarga laboral o problemas familiares o personales viven estos síntomas con más intensidad. También suele golpear con más fuerza a aquellas personas aquejadas de alergia durante estos meses. Según una encuesta realizada por la Sociedad Española de Dietética y Ciencias de la Alimentación (SEDCA), las mujeres a partir de 45 años son las más perjudicadas en este sentido.



La astenia primaveral es difícil de prevenir, sobre todo porque no sabemos cuándo van a comenzar los síntomas. Sin embargo, sí que es posible tratar de atajarlos. Lo esencial es llevar una dieta sana y seguir un estilo de vida activo. Te explicamos algunas pautas que puedes seguir si en las próximas semanas notas que la astenia amenaza con dejarte sin fuerzas.


• Consume frutas y verduras

Hay algunos alimentos que proporcionan un extra de energía o segregan sustancias que mejoran nuestro estado de ánimo. Las fresas, el aguacate, los plátanos o el albaricoque tienen muchas propiedades que nos ayudan a combatir los síntomas de cansancio y apatía. La verdura de hoja verde, rica en ácido fólico, también influye positivamente a la hora de recuperar la vitalidad.

• Desayuno energético

Estos días puedes añadir a tu desayuno habitual ciertos alimentos con un alto contenido energético. Es recomendable tomar en la primera comida del día pan o cereales, que nos proporcionarán hidratos de carbono, huevos o pavo, para aprovisionarnos de proteínas y algo de fruta para conseguir las vitaminas y minerales necesarios para afrontar la jornada con energía.

• Practica ejercicio y duerme lo necesario

Realizar cualquier ejercicio de forma regular al menos 30 minutos al día favorece la producción de endorfinas. Además, al practicar deporte descansaremos mejor. Acostarse siempre a la misma hora y dormir de 7 a 8 horas nos ayudará a combatir los estados de cansancio

• Complementos vitamínicos 

Si a pesar de todas estas recomendaciones, el cansancio sigue presente, la jalea real o el ginseng pueden estimular tus defensas, aportar energía y reducir la sensación de fatiga. Lo recomendable es tomarlos durante un tiempo limitado y mejor bajo prescripción médica.