Poké bowl, la receta hawaiana más sana

Esta receta de origen hawaiano, sabrosa y saludable a partes iguales, cada vez está más presente en las cartas de los restaurantes, en las redes sociales y en los libros de cocina. Si quieres aprender a preparar en casa tu propio 'poké', sigue leyendo…

Hoy comemos

1 julio 2019

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 Las tendencias foodie están cada vez más presentes en nuestras vidas. Llenan nuestras redes sociales y nos ‘atrapan’ de tal forma que es imposible resistirse. Estas recetas de moda, normalmente suelen durar unos meses, pero el ‘#poké’ está aquí para quedarse, como demuestran las más de millón y medio de publicaciones presentes en Instagram bajo este hashtag o los 126 millones de resultados que ofrece Google con este término.

 ¿Qué es el poké bowl?

El poké (pronunciado “POH-keh”) es un plato que empezó de la forma más humilde en Hawái y acabó siendo parte de su identidad. Ahora, su fama ha superado fronteras y se come en todo el mundo.

Poké significa “cortar transversalmente en trozos”, en este caso aplicado al pescado crudo. Este es el origen de todo, pero la influencia de las diferentes culturas y tendencias gastronómicas hizo que se le añadiera arroz y otros ingredientes, como la salsa de soja o el aceite de sésamo, dos ingredientes procedentes del recetario japonés.

Gran parte del éxito de esta receta hawaiana radica en sus ingredientes, que ofrecen una alternativa saludable (una base de pescado acompañada normalmente con arroz, algas, verduras, semillas…) a las comidas rápidas, a la vez que resulta muy sencillo de preparar. Además, se trata de recetas muy sabrosas y con muchas posibilidades.

Admite tantas versiones y combinaciones de alimentos que lo normal es que uno acabe encontrando su bol perfecto.

El auge del pescado crudo, la moda del bol como recipiente estético y la combinación de superalimentos, hacen de este plato una interesante apuesta gastronómica, como ya lo fueron en su día el sushi, el tartar o el ceviche.

Ingredientes del Poké Bowl

- Base: la opción más tradicional sería el arroz blanco de sushi, aunque también se puede sustituir por arroz redondo, arroz integral o arroz negro. Aunque es el ingrediente habitual, podemos hacer poké con otro tipo de cereales, pasta u hortalizas.

-Verduras: Se suelen usar crudas y de temporada, aportándole a la receta un frescor extra, al tiempo que añaden sabor, color y textura crujiente al plato.

- Pescado:
 suele ser el ingrediente principal. Entre los más comunes encontramos el salmón o el atún en crudo, aunque también existen otras opciones con pulpo, por ejemplo. En este sentido, imprescindible que el producto sea fresco. Podemos pedirle a nuestro pescadero que nos lo prepare (descamado, sin vísceras y espinas y fileteado muy fino) y llevárnoslo a casa listo para comer. Y si no nos gusta el pescado crudo, podemos optar por otros alimentos como el aguacate o el boniato cocido, por ejemplo.

Es importante tener en cuenta que debemos congelar el pescado para evitar el anisakis y que el poké no es pescado marinado, solo debemos reposar la mezcla 5 minutos, pues la gracia del plato es que se preserve el sabor del atún crudo.

- Aderezos y aliños: Sirven para dar el ‘toque de gracia’ a nuestro poké. Uno de los más populares son los furikake (condimento rico en umami que normalmente se hace con algas y semillas de sésamo). Estos acompañamientos son los que aportan sabor y textura, a la vez que vistosidad, en el caso de llevar semillas.

Recetas de Poké Bowl

Poké bowl con base de ensalada china


Poké bowl de Salmón

Ingredientes 

- 1/2 aguacate (pelado y en lonchas o cubos)
- 1/2 cucharada de semilla de ajonjolí blanco
- 1/2 cucharadita de wasabi
- 1/2 k de lomo de salmón (sin piel ni espinas)
- 1 cucharada de mayonesa
- Jengibre (pelado y rallado, al gusto)
- 2 cebolletas chinas
- 3 cucharadas de salsa de soja con zumo de lima
- 60 g de arroz (blanco de grano redondo)
- 60 g de pepino (sin pelar y en dados)
- 60 g de aguacate (en láminas o dados)

Elaboración

1. Cortar el salmón en cubos. En un cuenco revolver juntos la salsa de soja con el chorrito de zumo de lima, el jengibre rallado y las semillas de ajonjolí machacadas, aunque reservaremos unas pocas para decorar. Añadir los cubos de salmón y dejar en adobo mientras se hace todo lo demás.


2. Cocer el arroz el tiempo indicado con un poco de sal. Cuando el líquido se acabe del todo, apagar el fuego y tapar el cazo unos minutos. Luego revolver y dejar enfriar. Mientras, limpiar las cebolletas y dejar solo las hojas verdes. Lavar.


3. Escurrir el salmón sin dejarlo muy seco y mezclar los jugos de marinada con la mayonesa, el wasabi y el zumo de lima al gusto. Repartir en un lado del bol el aguacate, el pepino y algunas semillas de ajonjolí. Remover.


4. En el otro lado del bol, colocar el arroz. En el centro, pero más del lado del aguacate y el pepino, colocar el salmón escurrido de modo que se vea el arroz, y regar todo con la salsa. Adornar por encima con lo verde de la cebolleta china cortada en juliana.


Poké bowl de atún

Poke Bowl Atun

Ingredientes

- ½ kg de ventresca de atún en una loncha de 2-3 cm
- 1 cucharada de salsa sriracha (salsa de chili picante)
- 1 cucharada de semillas negras y blancas de ajonjolí mezcladas
- 1 cucharada de vinagre de arroz o 2 de zumo de lima
- 2 cm de jengibre pelado y rallado
- 2-3 montoncitos de algas wacame, secas o congeladas
- 2 cebolletas chinas (alargadas)
- 2 cucharadas de salsa de soja
- 3 cucharadas de aceite de ajonjolí, tostado o natural, al gusto
- 60 g de arroz

Elaboración

1. Limpiar las cebolletas y cortarlas en juliana, separando la parte verde de la parte blanca.


2. 
Cortar el atún en cubos de 3 cm y colocarlo en una ensaladera en la que se han mezclado antes la salsa de soja, la sriracha (que puede sustituirse por una mezcla de tabasco, un poco de azúcar y otro tanto de vinagre), una cucharada de aceite de ajonjolí, lo blanco de las cebolletas, el jengibre rallado y el vinagre. Revolver y dejarlo en adobo el tiempo que se tarda en hacer todo lo demás.

3. Remojar las algas hasta que estén rehidratadas y blandas –unos 20 minutos–. O descongelarlas y lavarlas al chorro de agua fría. Escurrir y, en un tazón, mezclarlas con los granos de ajonjolí de los dos colores y media cucharada de aceite de ajonjolí. Dejar reposar.

4. Mientras se hace todo lo anterior, cocer el arroz y cuando se haya terminado el líquido, apagar el fuego y tapar el cazo. Dejar reposar unos minutos, descubrir y revolver. Dejar enfriar.

5. Repartir en un lado del bol el arroz y las algas en otro. Escurrir el atún del adobo y distribuirlo sobre el arroz y las algas. Mezclar el jugo resultante con el resto del aceite de ajonjolí. Probar de punto de sal, de acidez y de picante y corregir según gustos. Verterlo y esparcir por encima lo verde de la cebolleta. Servir de inmediato.