Alimentos fermentados: lista de productos y propiedades

Los alimentos fermentados han formado parte de la dieta del ser humano desde siempre. Son alimentos que favorecen la digestión y aportan microorganismos beneficiosos para el intestino. El yogur, el queso, el pan, el chucrut, el kéfir o el vinagre son alimentos fermentados. El té kombucha ha vuelto a poner de moda los beneficios que la fermentación tiene sobre nuestra salud.

A examen

11 junio 2018

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La fermentación es la transformación que sufren los alimentos por la acción de las bacterias y las levaduras. Durante este proceso, los azúcares se convierten en ácidos, gas o alcohol, que actúan como conservantes naturales del alimento. La fermentación ha sido utilizada por el ser humano desde la antigüedad como una forma de mantener los alimentos durante largos períodos. Tenemos muchos ejemplos de alimentados fermentados en nuestra dieta. El pan, el queso, el yogur, las bebidas alcohólicas como el vino o la cerveza o algunos embutidos son alimentos fermentados, pero en los últimos años hemos visto como se han añadido otros más exóticos como el kéfir, el tempeh, el chucrut, el miso o el té kombucha. Este último, cuyos beneficios han conquistado a medio mundo, ha vuelto a desatar la fiebre por los alimentos fermentados.

La mayoría de los alimentos fermentados favorecen la digestión y aumentan la absorción de nutrientes. Además de ayudarnos a poblar nuestros intestinos de microorganismos saludables, los fermentados contribuyen a mejorar las digestiones debido a que estos alimentos han sido parcialmente pre digeridos por bacterias o levaduras, por ello son más digeribles.  La fermentación aumenta la presencia de vitaminas, sobre todo del grupo B, como la B12 o la B9 más conocida como ácido fólico; también la K2,  difícil de encontrar en alimentos no fermentados. Por lo general, son alimentos más nutritivos.


Chucrut

Se produce de la fermentación del repollo o col blanca. Se consume mucho en Alemania.  Al comenzar el proceso de fermentación, el número de bacterias lácticas presentes en la superficie de las hojas de col aumentan, por lo que tras su consumo se restablece el pH del intestino, mejora el proceso digestivo y la absorción de nutrientes. El chucrut es también una excelente fuente de vitamina C y vitamina K.

Kéfir

El kéfir es un producto lácteo parecido al yogur líquido, fermentado a través de la acción de un conjunto de levaduras, hongos y bacterias. Este alimento es rico en probióticos, lípidos y proteínas que favorecen la salud intestinal.

Miso

El miso es una pasta fermentada de soja y otros cereales como el trigo, el arroz o la cebada con el hongo Aspergillus oryzae. Durante siglos fue considerado un alimento curativo en China y Japón. Desde hace generaciones se utiliza para preparar sopas calientes o como condimento de otros platos. El miso contiene enzimas que ayudan a la digestión.

Beneficios de los alimentos fermentados

Kombucha

Bebida fermentada de ligero sabor ácido obtenida a base de té endulzado fermentado mediante una colonia de microorganismos gelatinosa. Si el hongo recibe alimentación continuamente, el proceso no tiene fin, por eso la kombucha es llamada “el hongo de la inmortalidad”. Históricamente se ha tomado en China, Rusia y Alemania, aunque desde hace un tiempo sus aparentes beneficios sobre el organismo han extendido su consumo.

Yogur

Las propiedades de este alimento probiótico para nuestro organismo están más que demostradas. El yogur cuenta con alrededor de 100 millones de bacterias que transforman una parte de la lactosa en ácido láctico. Los microorganismos que encontramos en el yogur son capaces de regenerar la flora intestinal. Además, algunas variedades de yogures pueden contener bifidobacterias que también estimulan el sistema inmunitario.