Boniato al horno: cómo hacer batata asada

 El boniato al horno es una receta deliciosa, muy saludable y fácil de hacer. Te contamos cómo asar boniato (o batata) en casa.

Los frescos

27 diciembre 2019

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El boniato, dulce joya de otoño


El boniato es un tubérculo, conocido también como batata, camote o patata dulce, que tiene centenares de variedades repartidas por todo el mundo, aunque las más comunes en España son la blanca y la roja, cuyo interior de esta última es de un intenso color naranja. Es una de las joyas que nos trae el otoño y su temporada va de octubre a marzo, cuando se encuentra en su momento óptimo de consumo.

Origen

Las batatas o boniatos son otro de los productos que nos llegaron de las Indias y que rápidamente arraigaron en nuestra cultura culinaria, especialmente, en el sur de España. De hecho, a principios del siglo XVII, la batata era conocida en todo el territorio nacional como ‘patata de Málaga’, ya que en esa zona del país fue donde se popularizó su consumo por primera vez. Parece ser que el boniato era originario de Sudamérica donde hay constancia de su cultivo hace 8.000 años por los hallazgos de representaciones de boniato en numerosas cerámicas precolombinas y restos de dicho tubérculo en algunas de sus tumbas.

Según datos de la FAO, los principales países productores son China, Uganda, Indonesia, Ruanda, Vietnam, Nigeria, India, Japón, Burundi y EE UU. En España las principales zonas productoras son Andalucía, Comunidad Valenciana, Canarias y Baleares.


Beneficios del boniato

Del boniato se extrae almidón y es muy frecuente usarlo en la alimentación humana y del ganado y como materia prima en la industria de la pastelería y repostería, incluso para la obtención de bebidas alcohólicas.

El boniato tiene numerosos beneficios y nutrientes para nuestra salud, entre los que se encuentra un alto contenido en ácido fólico, vitamina esencial para las mujeres embarazadas y en periodo de lactancia. Es también fuente de vitaminas A, C, E y minerales, como potasio y manganeso. Las vitaminas C y E y el manganeso contribuyen a la protección de las células frente al daño oxidativo. La vitamina A es esencial para el mantenimiento de la piel y la visión en condiciones normales y el potasio contribuye al mantenimiento normal de la tensión arterial.

Del boniato se extrae almidón y es muy frecuente usarlo en la alimentación humana y del ganado y como materia prima en la industria de la pastelería y repostería.

El boniato, dulce joya de otoño

Consejos de compra y conservación

Se trata de un producto muy frágil por lo que a la hora de comprar debemos elegir los que tengan un aspecto más firme. Una vez en casa, conviene guardarlos en un lugar fresco, seco, oscuro y bien aireado, donde pueden aguantar hasta diez días. Si la temperatura es alta, el boniato puede germinar o fermentar. Para evitarlo, es aconsejable cocinar y mantener el tubérculo en la nevera durante una semana, pero nunca guardarlo crudo en el frigorífico.

Formas sabrosas de cocinar boniato

Al igual que las patatas, el boniato no puede consumirse sin cocinar. Con la aplicación de distintas técnicas de cocina podemos lograr decenas de platos con boniato, tanto salados como dulces, o bien una excelente guarnición para carnes, pescados e, incluso, arroces y otros cereales.

El boniato asado al horno es, con toda seguridad, la manera más fácil y conocida de disfrutarlo. Simplemente hay que lavar los boniatos, envolverlos en papel de aluminio y dejar que el calor del horno haga su acción. El resultado: un postre dulce, sano y de textura muy agradable, que también puede integrarse en pasteles y bizcochos. Si no se quiere encender el horno, el boniato puede cocerse cortado en rodajas o cubos en la sartén. Cuécelo pelado y luego, con la carne ya cocida, tritúralo hasta tener un rico puré o mezcla los cubos con otros vegetales, carnes y cereales.  

Otra forma sabrosa de consumir el boniato es como si fueran patatas fritas. Fríe o saltea bastoncillos de boniato y obtendrás un sustituto de las patatas fritas, mucho más colorido y con un interesante punto dulce que contrasta con otros alimentos salados. Para reducir la ingesta de aceite, el boniato se puede pasar por la plancha, una vez cortado en láminas no muy gruesas.